Grupo Financiero Banorte registró una utilidad neta de 15 mil 550 millones de pesos durante el segundo trimestre de 2026, lo que representa un incremento del 6% frente al mismo periodo del año anterior. El resultado refleja un desempeño sostenido en los distintos segmentos de su cartera de crédito y confirma la posición del grupo como el segundo banco más grande que opera en México.
El reporte enviado a la Bolsa Mexicana de Valores detalla que la cartera de crédito vigente alcanzó un saldo de un billón 273 mil 193 millones de pesos al cierre de junio, equivalente a un crecimiento anual del 8%. Este avance se distribuyó de manera uniforme entre los principales portafolios, con énfasis en el financiamiento al consumo impulsado por herramientas digitales y una estrategia de mayor vinculación con los clientes.
Expansión en consumo y segmentos empresariales
La cartera de consumo registró el mayor dinamismo, con un aumento del 10% anual y un saldo total de 554 mil 118 millones de pesos. Dentro de este rubro, el crédito automotriz lideró el crecimiento con un 26%, seguido por el crédito de nómina con 14%, las tarjetas de crédito con 12% y el financiamiento hipotecario con 5%. Estos resultados indican que la demanda de productos de consumo se mantiene activa pese a un entorno económico que aún muestra señales de recuperación gradual.

En el segmento empresarial, la cartera comercial avanzó 8% y la corporativa 2%. El financiamiento al sector gobierno creció 7%, mientras que los créditos a pequeñas y medianas empresas aumentaron 7% respecto al segundo trimestre de 2025. Estos datos sugieren que la actividad productiva de las empresas medianas y grandes mantiene un ritmo moderado pero consistente, apoyada en parte por las condiciones de liquidez que ofrece el sistema financiero.
Comportamiento de la captación y calidad de activos
Los depósitos tradicionales sumaron un billón 199 mil 68 millones de pesos, con un incremento anual del 6%. Los depósitos a la vista crecieron 5% y los depósitos a plazo 9%. Este comportamiento de la captación proporciona al banco una base estable de fondeo que respalda la expansión de la cartera sin presiones significativas sobre los costos de financiamiento.
El índice de morosidad se ubicó en 1.5%, un nivel que se mantiene dentro de los parámetros esperados para el portafolio. El incremento de 7 puntos base de manera secuencial y 38 puntos base en el año no representa una desviación relevante, aunque obliga a un seguimiento cercano de los créditos de consumo que han mostrado mayor dinamismo.
Indicadores de rentabilidad y eficiencia
El rendimiento sobre capital alcanzó 25.7% y el rendimiento sobre activos 2.3%. El margen de interés neto se situó en 6.1%, mientras que el índice de eficiencia mejoró hasta 36.2%. Estas métricas reflejan una operación que combina crecimiento controlado de activos con una gestión de costos que sigue siendo competitiva dentro del sector.
La evolución trimestral de Banorte muestra coherencia con la estrategia de largo plazo del grupo, orientada a fortalecer la vinculación digital con los clientes y a diversificar las fuentes de ingreso más allá del margen financiero tradicional. Los resultados del segundo trimestre confirman que esta aproximación continúa generando retornos estables aun en un entorno donde las proyecciones de crecimiento económico para el cierre de 2026 se han ajustado a la baja.
El presidente del Consejo de Administración, Carlos Hank González, señaló que la cartera de crédito refleja la capacidad de la institución para ofrecer la mejor experiencia financiera a sus clientes. Esta afirmación se sustenta en los avances observados tanto en los canales digitales como en la colocación de productos específicos que han respondido a las necesidades de distintos segmentos de la población.
