Una nueva disminución en el valor de las acciones de SpaceX el lunes redujo el patrimonio neto de Elon Musk en más de 20 mil millones de dólares, situándolo por debajo del umbral de 700 mil millones por primera vez desde diciembre. Este movimiento aleja aún más al empresario de la condición de billonario que alcanzó hace meses.
Desplome prolongado tras máximos recientes
Las acciones de SpaceX retrocedieron un 4.8 por ciento hasta aproximadamente 109.50 dólares durante la mañana del lunes. Esta baja extiende una caída acumulada del 50 por ciento desde el récord histórico registrado el 16 de junio. Musk posee 4 mil 800 millones de acciones directas y 350 millones de opciones, lo que explica la magnitud del impacto: su riqueza total se contrajo hasta 695 mil 700 millones de dólares.
El descenso ocurre pese al lanzamiento de prueba exitoso de Starship el viernes anterior. Analistas de Wall Street mantuvieron una postura cautelosa, anticipando que los resultados requerirían evaluaciones detalladas antes de proyectar avances sostenidos. El analista Seth Seifman de JPMorgan señaló en una nota previa que se esperaba un proceso con progresos y retrocesos en los próximos lanzamientos hasta 2027.

Milestones alcanzados y pérdidas acumuladas
El patrimonio de Musk cerró por última vez por debajo de 700 mil millones el 18 de diciembre de 2025, cuando alcanzó 680 mil 600 millones. Durante 2025 cruzó sucesivamente los 600 mil, 700 mil y 800 mil millones, impulsado primero por el avance de Tesla y luego por la oferta pública inicial de SpaceX. Desde el pico de 1.45 billones registrado en junio, la riqueza total ha disminuido unos 750 mil millones de dólares.
De esa contracción, alrededor de 116 mil millones corresponden a la decisión de Forbes de excluir opciones de Tesla tras el ajuste en las condiciones de adquisición de derechos acordadas entre Musk y la compañía automotriz. Un intento fallido de Starship el 16 de julio ya había provocado una reducción superior a 45 mil millones, dejando la fortuna temporalmente bajo 800 mil millones.
Reacciones del mercado y valoraciones de analistas
La cotización de SpaceX sigue descendiendo a pesar de comentarios optimistas de algunos observadores. Dan Ives, exanalista de Wedbush, sostuvo que la empresa está bien posicionada para convertirse en un hiperescalador en conectividad, lanzamientos e infraestructura de inteligencia artificial. Gavin Parsons de UBS destacó que el último vuelo de Starship sirvió para validar capacidades críticas de la rampa de lanzamiento y el reencendido de motores.
Sin embargo, analistas de Morgan Stanley advirtieron que si el precio de las acciones de SpaceX cae por debajo de 100 dólares, el mercado estaría asignando valor cero o negativo al negocio de inteligencia artificial de la compañía. Este escenario refleja el aumento de gastos en espacio, conectividad y una economía aún incierta.
Contexto de la trayectoria de Musk
Musk superó los 700 mil millones apenas días después de alcanzar los 600 mil millones en diciembre pasado. En febrero ya rozaba los 800 mil millones. Estos hitos se produjeron en un año marcado por la salida a bolsa de SpaceX y el fortalecimiento de sus participaciones en múltiples sectores. La actual tendencia bajista contrasta con ese ritmo de crecimiento y plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de las valoraciones en el ecosistema de empresas vinculadas al empresario.
La reacción inmediata en redes sociales incluyó un comentario de Musk en X donde se refirió a sí mismo como “exbillonario”, en un aparente reconocimiento irónico de la volatilidad reciente. Mientras tanto, su posición como la persona más rica del mundo se mantiene por delante de Larry Page y Sergey Brin, aunque el margen se ha reducido.
Perspectivas a corto plazo
El umbral de 100 dólares por acción de SpaceX se ha convertido en un punto de referencia clave para los inversores. Si se alcanza, podría indicar que el mercado descarta contribuciones significativas de las iniciativas de inteligencia artificial de la empresa. Al mismo tiempo, el programa Starship continúa avanzando con la expectativa de múltiples pruebas adicionales antes de 2027, lo que añade tanto oportunidades como riesgos operativos.
El episodio ilustra cómo las valoraciones de empresas privadas como SpaceX pueden influir de manera directa y rápida en la riqueza personal de sus principales accionistas, incluso cuando los hitos técnicos se cumplen con éxito. La combinación de caídas previas en Tesla y la presión sobre SpaceX configura un panorama donde la diversificación y la ejecución operativa resultan determinantes.
