El déficit comercial español alcanzó 25.094,4 millones de euros entre enero y mayo, un 16,6% más que el año anterior. El aumento se explica por el récord de importaciones energéticas, impulsadas por el encarecimiento derivado de la guerra en Irán.

Las importaciones totales subieron un 3,1% hasta 190.682,6 millones de euros, mientras las exportaciones avanzaron solo un 1,3% hasta 165.588,2 millones. Como resultado, la tasa de cobertura cayó al 86,8%, el nivel más bajo desde 2022.
Vulnerabilidad energética
El dato revela la exposición de la economía española a shocks externos en los precios de la energía. La dependencia de importaciones caras reduce el margen de maniobra en otros sectores y agrava el desequilibrio comercial sin que las exportaciones logren compensarlo.
