El dólar estadounidense abrió este 24 de julio a 3.188,25 pesos colombianos, un descenso del 0,85 % frente al cierre previo. La divisa acumula cuatro jornadas consecutivas de bajas y registra una volatilidad del 7,41 %, inferior al promedio de referencia, lo que apunta a un mercado cambiario más predecible en el corto plazo.

Según proyecciones de Bancolombia, el tipo de cambio promediaría 3.878 pesos durante 2026. El escenario se sustenta en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y el diferencial de tasas entre la Reserva Federal y el Banco de la República. Este diferencial favorece estrategias de carry trade que continúan respaldando al peso.
Riesgos fiscales latentes
No obstante, la incertidumbre fiscal derivada de la reciente rebaja en la calificación soberana y el proceso electoral podrían ejercer presiones alcistas sobre la tasa de cambio en los próximos meses. El análisis indica que la apreciación observada en 2025, cercana al 14 %, podría moderarse si estos factores se intensifican, aunque el marco actual sugiere una trayectoria de relativa contención.
