En la apertura del 24 de julio el dólar estadounidense se cotiza en promedio a 11,03 bolivianos, un alza del 3,1% respecto al cierre previo. La divisa acumula un avance del 3,57% en la última semana y del 63% en términos interanuales, según datos de Dow Jones. Esta tendencia alcista de cuatro jornadas consecutivas coincide con una mayor confianza de los operadores ante el anuncio de financiamiento externo por 4.500 millones de dólares del BID para el período 2026-2028.

La volatilidad del tipo de cambio se ubica en 20,38%, muy por debajo del nivel de referencia del 40,84%, lo que sugiere una fase de relativa calma tras la fuerte inestabilidad de 2025. Sin embargo, el mercado paralelo mantiene cotizaciones cercanas a 9,64 bolivianos, mientras el Banco Central publica valores referenciales de 9,21 para la compra y 9,40 para la venta. El tipo oficial de 6,96 bolivianos pierde cada vez más relevancia en las transacciones comerciales.
Desafíos estructurales para 2026
El Gobierno boliviano busca reducir el déficit fiscal al 7% este año, aunque proyecta una inflación de hasta el 17%. El Banco Mundial anticipa una contracción del PIB del 1,1%, mientras la CEPAL estima un crecimiento marginal del 0,5%. Estas cifras contrastan con las expectativas de estabilización derivadas de las reformas cambiarias y revelan una transición económica compleja donde la liberación gradual de dólares busca equilibrar oferta y demanda sin generar presiones inflacionarias adicionales.
