El dólar mayorista registró un alza marginal de dos pesos el jueves 16 de julio de 2026 y cerró a 1.478 pesos por unidad. La operatoria en el segmento de contado alcanzó los 542,8 millones de dólares, lo que permitió hilvanar tres ruedas consecutivas de suba. En la semana que finalizó el tipo de cambio mayorista descendió diez pesos, equivalente a una baja del 0,7 por ciento, mientras que en lo que va del mes acumula una caída de cuatro pesos, es decir un 0,3 por ciento. Desde enero el avance es de 23 pesos, un 1,6 por ciento, muy por debajo de la inflación acumulada del 16,8 por ciento en el primer semestre.
El Banco Central estableció un techo de 1.827,63 pesos para su régimen de bandas cambiarias. El dólar mayorista se ubica 349,63 pesos por debajo de esa marca, lo que representa un margen del 23,7 por ciento. Esta distancia ofrece un colchón que las autoridades consideran suficiente para absorber eventuales presiones de demanda en el corto plazo.

El dólar al público aumentó cinco pesos y volvió a los 1.500 pesos para la venta en el Banco Nación. En la semana también retrocedió diez pesos. El dólar blue ganó cinco pesos y alcanzó los 1.530 pesos, nivel que ya había tocado en varias ruedas durante el último mes. Desde el viernes anterior el billete informal sumó 20 pesos, un incremento del 1,3 por ciento.
Contexto de las monedas emergentes
El economista Gustavo Ber señaló que dentro de un contexto de debilidad entre las monedas emergentes el dólar mayorista se desliza suavemente hasta los 1.480 pesos. Las fuertes compras del Banco Central en las últimas ruedas, combinadas con un roll-over de la deuda en pesos superior al 100 por ciento, permiten mantener equilibrado el mercado de pesos. Las tasas más cortas reflejan esa estabilidad, aunque el analista advirtió que cualquier cambio en el flujo de capitales podría alterar el panorama rápidamente.
Acumulación de reservas y proyecciones del Tesoro
Un informe del Centro de Economía Política Argentina evaluó que las compras de dólares realizadas por el Banco Central durante 2026 suman ya 6.900 millones de dólares, superando la meta original de 6.700 millones establecida en el programa financiero del 6 de julio. Para 2027 se proyectaban compras adicionales de 4.900 millones. El saldo en dólares del Tesoro para 2026 sería positivo en 3.700 millones, cifra que debería iniciar 2027 en los depósitos oficiales.
El mismo estudio advirtió que, considerando lo que resta comprar y el retiro de esos depósitos, el Tesoro generará una presión sobre las reservas por 8.600 millones de dólares entre lo que queda de 2026 y todo 2027. Si se suman los vencimientos de Bopreal, las reservas podrían registrar una caída de hasta 12.000 millones de dólares durante el próximo año, siempre que las demás fuentes de financiamiento se concreten.
Tasas en pesos y expectativas de inflación
En la licitación del Tesoro de esta semana el Gobierno convalidó tasas efectivas anuales del 25,59 por ciento para las Lecap con vencimiento en noviembre. Esa tasa resulta positiva en términos reales si se compara con la proyección de inflación del 22,3 por ciento para los próximos doce meses según el último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central. El nivel de las tasas en pesos sigue siendo un dato clave para sostener las operaciones de carry trade que contribuyen a estabilizar el tipo de cambio tras la suba de casi el 5 por ciento registrada en junio.
El economista Juan Manuel Franco señaló que la aceleración de las compras del Banco Central en el mercado único y libre de cambios alcanzó 1.115 millones de dólares hasta el jueves. El aumento del precio del petróleo mejora los términos de intercambio para Argentina y podría apuntalar las cuentas externas, aunque la volatilidad internacional requiere seguimiento permanente.
Financiamiento para las pymes
El Índice de Financiamiento PyME elaborado por la consultora VetaCap descendió 0,82 punto porcentual en junio y se ubicó en el 24,5 por ciento TNA vencida, frente al 25,33 por ciento de mayo. En la comparación interanual la baja alcanza los 14,46 puntos porcentuales. El movimiento implica que el costo de financiamiento bursátil para las pequeñas y medianas empresas continuó abaratándose, en línea con la dinámica general de reducción de tasas en pesos. Para una pyme que descuenta cheques durante el mes, este cambio se traduce en un ahorro directo respecto al mes anterior.
Las autoridades económicas enfrentan el desafío de reducir la inflación para aliviar la carga sobre las tasas de interés, agilizar el crédito y desactivar eventuales presiones devaluatorias. El calendario de 2027 incluye las elecciones presidenciales de octubre, un factor que añade complejidad al manejo de las variables macroeconómicas.
