El Mundial de Fútbol 2026 generó en la Ciudad de México una derrama económica de 66 mil millones de pesos, según datos de la Secretaría de Administración y Finanzas. Las transacciones con tarjeta crecieron 30.2 por ciento entre el 11 y el 30 de junio, alcanzando 44 mil millones de pesos, a los que se sumaron 22 mil millones en otros medios de pago. Este resultado demuestra que la capital transformó un evento deportivo en un motor de consumo real y medible.
El aumento se extendió a sectores específicos: las ventas de pantallas subieron 39 por ciento y plataformas de entrega duplicaron o incrementaron hasta 50 por ciento sus operaciones durante los días de partido. Ninguno de los 5 mil 500 comercios de la ANTAD reportó incidentes de seguridad, lo que confirma que la organización mantuvo condiciones estables para el comercio local.

Los beneficios alcanzaron las 16 alcaldías, con mayor intensidad en zonas periféricas como Milpa Alta, Tláhuac, Iztapalapa y Xochimilco. Este patrón indica que la estrategia de distribución evitó concentrarse solo en áreas turísticas tradicionales y generó un efecto más amplio. Al mismo tiempo, se crearon más de 100 mil empleos formales en junio, principalmente en servicios, telecomunicaciones y transporte.
Además de los resultados inmediatos, el evento dejó más de 2 mil obras y una inversión pública de 23 mil millones de pesos orientada a proyectos de largo plazo, como la Línea 3 del Metro y nuevas líneas de Cablebús. El transporte público registró 4.5 millones de viajes adicionales, mientras que las membresías temporales de Ecobici crecieron 47.5 por ciento. La plataforma de transparencia superó los cinco millones de visitas, reforzando la imagen de la ciudad como sede capaz de organizar grandes eventos con rendición de cuentas clara.
