Estados Unidos solicitó a México aplicar aranceles equivalentes a la Sección 232 sobre el acero y aluminio chino para crear una barrera regional común. El objetivo es mantener el trato preferencial dentro del T-MEC y limitar la entrada de productos chinos al mercado norteamericano.

Durante las negociaciones bilaterales de revisión del T-MEC, Washington busca un acuerdo marco antes de fin de año que equipare niveles arancelarios, productos cubiertos y países objetivo. México se muestra abierto a explorar la propuesta, aunque las tasas específicas aún se discuten. Esta presión refleja el interés estadounidense por endurecer las reglas de origen y evitar que China aproveche el acceso preferencial sin compromisos.
Actualmente Estados Unidos aplica un arancel del 50 por ciento al acero básico chino, mientras México mantiene un esquema variable de hasta 25 por ciento más cuotas antidumping. La reciente imposición mexicana de aranceles sobre 1 500 productos de países sin tratados comerciales ya apunta a alinear su política con la de Washington. Los productores de acero de Estados Unidos exigen además una regla de “fundido y colado” y elevar al 85 por ciento el contenido regional en automóviles.
Las conversaciones continuarán en Washington en septiembre. El resultado determinará si Norteamérica consolida una cadena de suministro más integrada y protegida frente a la competencia china, o si persisten diferencias que debiliten la posición regional.
