El euro alcanzó los 3.727,48 pesos colombianos al cierre de operaciones del 17 de julio de 2026. Esta cifra implica un aumento del 4,06% respecto al valor de 3.581,9 pesos registrado el día anterior, según datos de Dow Jones. El movimiento se inscribe en una secuencia de dos jornadas consecutivas de apreciación de la divisa europea frente a la moneda local.
Comportamiento reciente del tipo de cambio
En la última semana el euro acumuló un avance del 0,64%, aunque su variación interanual refleja una contracción del 17,87%. La volatilidad del par euro-peso se situó en 30,61%, muy por encima del nivel de referencia del 18,68%. Este diferencial indica que el mercado cambiario atraviesa un periodo de mayor incertidumbre, donde los movimientos de corto plazo pueden amplificarse con rapidez.
El repunte observado en las últimas sesiones responde, en parte, a la debilidad global del dólar estadounidense y a flujos de capital que buscan rendimientos en economías emergentes. Sin embargo, el peso colombiano mantiene una apreciación acumulada del 14% frente al dólar durante 2025, lo que sugiere que la fortaleza relativa de la moneda local no ha desaparecido del todo.
Proyecciones del dólar según Bancolombia
El Grupo Cibest de Bancolombia estima que el dólar promediará 3.878 pesos durante 2026. Esta previsión se sustenta en tres elementos principales: la persistente debilidad del dólar a nivel global, el flujo constante de remesas hacia Colombia y la expectativa de que el Banco de la República podría elevar su tasa de interés en respuesta al aumento del salario mínimo. El diferencial entre la tasa de la Reserva Federal, situada entre 3,50% y 3,75%, y la tasa local del 9,25% favorece estrategias de carry trade que sostienen la demanda por pesos colombianos.
El informe advierte que la incertidumbre fiscal, tras la reciente rebaja en la calificación soberana, y el proceso electoral podrían generar presiones alcistas sobre el tipo de cambio en los próximos meses. Estas variables introducen riesgos que podrían alterar el escenario base proyectado por el banco.

Factores estructurales que moldean el panorama
La evolución del índice DXY, que cayó 9% en 2025, y la volatilidad en la política comercial estadounidense han sido determinantes en la apreciación del peso. Estos elementos externos interactúan con decisiones locales de política monetaria. El mantenimiento de la tasa del Banco de la República en 9,25% crea un colchón que atrae capitales de corto plazo, aunque cualquier señal de relajamiento podría modificar rápidamente las expectativas del mercado.
El análisis de Bancolombia destaca que el escenario de 2026 no está exento de riesgos. Una eventual depreciación mayor del peso dependerá de cómo evolucionen las cuentas fiscales y del resultado de las próximas elecciones. Hasta ahora, las medidas adoptadas por el Gobierno han logrado contener presiones adicionales, pero la combinación de factores internos y externos exige seguimiento constante.
Características del peso colombiano
El peso colombiano, abreviado como COP, es emitido y controlado por el Banco de la República. En circulación se encuentran monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las denominaciones de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas para dificultar su falsificación. Los diseños incorporan especies representativas de la biodiversidad nacional, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera y la rana de cristal. La moneda de 1.000 pesos, puesta en circulación entre 1996 y 2002, perdió aceptación inicial por problemas de falsificación, lo que motivó mejoras en los mecanismos de seguridad de emisiones posteriores.
Estas características técnicas influyen en la confianza del público hacia la moneda y en la eficiencia de las transacciones cotidianas. Una mayor estabilidad del tipo de cambio contribuye a preservar el poder adquisitivo de los billetes y monedas en circulación.
