Los más de 800 incendios forestales activos en Canadá han liberado humo que cubre amplias zonas de Estados Unidos, activando alertas para más de 100 millones de personas. Las partículas PM2.5 han alcanzado niveles insalubres en el noreste, con índices de 179 en Nueva York y 237 en Washington D.C., donde se decretó alerta Código Morado.

La final España-Argentina del Mundial 2026, prevista para el domingo en el estadio de East Rutherford, se desarrolla bajo esta amenaza. Aunque los pronósticos indican posibles lluvias y cambios de viento, las autoridades recomiendan limitar la exposición al aire libre para grupos vulnerables.
El episodio revela la creciente vulnerabilidad de los grandes eventos deportivos frente a crisis climáticas recurrentes. La coincidencia entre incendios masivos y una final mundialista obliga a repensar protocolos de contingencia que protejan tanto la salud pública como el desarrollo normal de competiciones internacionales.
