El período posterior al Mundial de 2026 dejó al gobierno de Javier Milei frente a un escenario donde la iniciativa política debía recuperarse con rapidez. Durante más de un mes la atención nacional se concentró en el torneo, lo que postergó debates sobre inflación, empleo y reformas estructurales. Una vez concluida esa etapa, el oficialismo identificó la necesidad de definir reglas electorales para 2027 y de sostener indicadores macroeconómicos que, aunque muestran mejoras, no se traducen aún en percepciones de bienestar generalizado.
Orígenes de la estrategia oficialista
La intención de suspender o derogar las PASO surgió poco después de la asunción de Milei. El mecanismo de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias había funcionado como filtro para la oposición en ciclos anteriores. En 2019, la distancia entre las primarias y las generales permitió que el desgaste del gobierno de Mauricio Macri se acelerara. Los estrategas libertarios consideran que repetir ese esquema podría consolidar un frente opositor amplio. Por ello, desde comienzos de 2026 se iniciaron contactos con gobernadores de distintas provincias para modificar el calendario o habilitar colectoras a cambio de apoyo legislativo en el Senado.
El rechazo a la gestión libertaria, que según encuestas oscila cerca del 60 por ciento, genera un techo electoral estimado en torno al 40 por ciento. Esa cifra obliga a evitar cualquier instrumento que facilite la unificación de votos opositores. El caso de las elecciones de medio término de 2021, cuando el peronismo logró recomponerse tras una derrota en las PASO, sirve como referencia concreta de cómo una primaria puede funcionar como catalizador de alianzas fragmentadas.

La dimensión económica como variable electoral
El segundo pilar de la estrategia oficialista reside en la macroeconomía. La inflación mensual que perforó el 2 por ciento y la reducción del riesgo país se presentan como logros. Sin embargo, la reactivación productiva sigue siendo desigual. Sectores vinculados a la exportación muestran recuperación, mientras que el consumo interno y la industria liviana registran caídas persistentes. Datos del INDEC correspondientes al segundo trimestre de 2026 revelan que el salario real promedio se ubica un 12 por ciento por debajo del nivel de diciembre de 2023, lo que afecta directamente la capacidad de compra en grandes centros urbanos.
El deterioro del empleo formal en el área metropolitana de Buenos Aires y en Córdoba ilustra esta brecha. Empresas de servicios y comercio minorista reportan reducciones de personal superiores al 8 por ciento interanual. Esta realidad contrasta con la narrativa de estabilización macroeconómica y alimenta un malestar que, según sondeos de opinión, crece sobre todo entre votantes independientes de entre 30 y 50 años.
Impactos en el sistema de partidos
La eventual eliminación de las PASO alteraría el equilibrio interno de las fuerzas políticas. El peronismo, que históricamente utiliza las primarias para dirimir candidaturas provinciales, perdería un mecanismo de renovación interna. En distritos como Santa Fe o Tucumán, donde existen múltiples listas peronistas, la ausencia de primarias podría derivar en candidaturas únicas negociadas en cúpulas, reduciendo la competencia visible para el electorado.
Por otro lado, la oposición no peronista, integrada por sectores radicales y coaliciones provinciales, vería limitada su capacidad de presentarse como alternativa autónoma. El precedente de 2015, cuando la falta de primarias obligatorias permitió que Cambiemos unificara su oferta en una sola lista, muestra cómo el cambio de reglas puede favorecer a quien controla el calendario electoral. En el caso actual, esa ventaja recaería sobre el oficialismo libertario.
Consecuencias sociales y territoriales
La presión sobre gobernadores aliados para obtener apoyo en el Senado introduce una dinámica de intercambio que trasciende lo electoral. Los mandatarios provinciales condicionan su voto a la asignación de fondos para obras públicas y transferencias directas. Esta negociación, ya visible en el tratamiento de la ley de presupuesto 2027, podría derivar en una mayor fragmentación del federalismo fiscal. Provincias con menor peso demográfico pero con senadores clave obtendrían recursos desproporcionados, mientras que distritos más poblados verían postergadas sus demandas.
En el plano social, la erosión de expectativas de mejora afecta especialmente a sectores medios urbanos. Encuestas de la Universidad de San Andrés indican que el porcentaje de hogares que anticipan una mejora en su situación económica dentro de los próximos doce meses cayó del 38 por ciento en enero de 2026 al 24 por ciento en julio del mismo año. Esa caída coincide con el aumento de consultas en comedores comunitarios y con una mayor rotación en empleos informales, fenómenos que suelen anticipar cambios en el comportamiento electoral.
Escenarios de mediano plazo
Si el gobierno logra suspender las PASO y mantener la estabilidad cambiaria hasta 2027, su margen de maniobra se ampliaría. No obstante, la persistencia de salarios estancados y consumo deprimido podría consolidar un piso de rechazo que dificulte superar la primera vuelta. El ejemplo de Brasil en 2018, donde una candidatura antisistema ganó en segunda vuelta tras un proceso de fragmentación opositora, ofrece un paralelo posible pero no idéntico, dado que el sistema argentino exige ballotage cuando ningún candidato alcanza el 45 por ciento.
En caso de que las negociaciones con gobernadores fracasen y las PASO se mantengan, el oficialismo enfrentaría un riesgo adicional de desgaste entre agosto y octubre de 2027. La experiencia de 2019 demuestra que la exposición prolongada de debilidades económicas durante una campaña puede erosionar incluso apoyos iniciales sólidos. La combinación de ambos factores —reglas electorales inciertas y recuperación económica incompleta— configura un horizonte donde la reelección de Milei dependerá tanto de la ingeniería legislativa como de la capacidad de la economía para generar percepciones de mejora antes de que el ciclo electoral se active plenamente.
