Las liquidaciones en el sector de indumentaria comenzaron antes de lo previsto. Marcas ofrecen descuentos del 40% al 50% con promociones adicionales cuando el invierno apenas llega a la mitad. La demanda no repunta pese a estas rebajas agresivas.

El “efecto Mundial” agrava la situación: los días de partido las ventas caen y los comercios cerrarán durante la final Argentina-España. Datos de la CIAI muestran que el 99% de las marcas vendió menos que el año anterior. Mayo registró mejoras puntuales por el Hot Sale, pero junio cayó un 17% interanual.
Precios y costos bajo presión
Los precios de la ropa subieron solo 0,4% en junio frente a una inflación general del 1,9%. Las empresas ajustan listas a la mitad del ritmo inflacionario y dependen de descuentos permanentes. Muchos operan con márgenes mínimos y stock elevado de invierno.
Para mantener competitividad, varias firmas aumentan la proporción de prendas importadas hasta equilibrar al 50% con producción local. El consumidor, más racional y sensible al precio, obliga a revisar estructuras y abandonar ineficiencias. La rentabilidad se reduce mientras los costos salariales y energéticos siguen subiendo cerca del 20% anual.
