Desde la segunda toma de posesión de Donald Trump el 20 de enero, las operaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) han resultado en la detención de 177192 personas de origen mexicano. Las autoridades mexicanas han anunciado que presentarán denuncias penales y demandas civiles ante instancias estadounidenses e internacionales por las condiciones de detención y los fallecimientos registrados.
Operativos de detención y cifras oficiales
Los datos difundidos por el gobierno mexicano indican que los arrestos se realizaron principalmente en lugares de trabajo como construcciones y campos agrícolas, además de afectar a estudiantes y familias establecidas en el país. Una parte de los detenidos tenía trámites migratorios en curso para obtener residencia o ciudadanía. Seis meses después, solo 13722 personas permanecen bajo custodia, lo que representa una reducción del 92 por ciento respecto al total inicial. Esta disminución se atribuye tanto a deportaciones como a liberaciones tras revisiones legales.
Las organizaciones defensoras de derechos humanos han señalado que en varios casos las detenciones se basaron en criterios de apariencia física sin verificación previa de estatus migratorio. Las autoridades de ICE han mantenido que las acciones cumplen con las directrices federales vigentes.
Incidente con la hermana Leticia Ugboaja
Uno de los casos que ha generado mayor atención pública es el de la religiosa Leticia Ugboaja, originaria de Nigeria y miembro de la congregación Hijas de María Madre de Misericordia. Fue detenida mientras se dirigía a una misa en McAllen, Texas, vistiendo el hábito de su orden y ejerciendo como ministra extraordinaria de la comunión. Tras pasar una noche en un centro de detención, fue liberada al día siguiente gracias a la intervención de la diócesis local y autoridades estatales de Texas. El episodio ilustra las dificultades para identificar perfiles que no representan riesgo migratorio.

Fallecimientos durante la custodia
En el mismo período de seis meses, catorce personas de nacionalidad mexicana fallecieron mientras permanecían en centros de detención y al menos tres más murieron durante intentos de arresto. Las causas reportadas incluyen problemas de salud no atendidos, fallas cardiovasculares y casos clasificados como suicidio. Uno de los incidentes involucró a un joven de 19 años que había informado a su familia sobre la firma de una deportación voluntaria programada para el día siguiente. El gobierno mexicano ha solicitado aclaraciones formales sobre estas muertes mediante notas diplomáticas, sin obtener respuestas detalladas hasta el momento.
Acciones legales anunciadas
El gobierno de Claudia Sheinbaum ha decidido presentar acusaciones penales ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos y fiscalías estatales por varios de estos fallecimientos. También se anunciaron demandas civiles contra las empresas privadas que administran los centros de detención por presuntas violaciones a derechos humanos. Adicionalmente, se solicitarán medidas cautelares ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Funcionarios mexicanos han indicado que estas acciones buscan establecer responsabilidades tanto institucionales como corporativas. Hasta ahora, las autoridades estadounidenses no han emitido comentarios oficiales sobre las denuncias planeadas.
Contexto bilateral y posibles efectos
Las relaciones migratorias entre México y Estados Unidos han experimentado tensiones recurrentes en los últimos años. Las demandas anunciadas representan un cambio de estrategia que combina canales diplomáticos tradicionales con litigios en tribunales estadounidenses. Expertos en derecho internacional consideran que el resultado dependerá de la evidencia presentada y de la cooperación entre ambas administraciones. Organizaciones multilaterales podrían solicitar acceso a los centros de detención para realizar evaluaciones independientes.
El gobierno mexicano ha expresado su disposición a colaborar con otros países afectados por políticas similares de ICE, aunque hasta el momento no se ha formado un frente común formalizado.
