En la apertura del 24 de julio, el tipo de cambio entre el dólar estadounidense y el balboa se mantiene en 1:1, con un alza del 2,25% respecto al cierre previo. Esta paridad elimina el riesgo cambiario y protege a Panamá de presiones inflacionarias que afectan a otros mercados regionales. La volatilidad actual del 20,86% supera el nivel de referencia, aunque se mantiene alineada con una tendencia alcista sostenida.

Para 2026 se proyecta un crecimiento del PIB cercano al 4%, impulsado por logística, banca, turismo, construcción y la actividad del Canal. La dolarización oficial refuerza la posición de Panamá como centro global de servicios y permite rendimientos superiores al 24% en bonos denominados en dólares, superando a otros activos emergentes. El contexto externo muestra menor volatilidad comercial y condiciones de financiamiento favorables, aunque persisten riesgos fiscales, de deuda pública y de gobernabilidad que podrían afectar el grado de inversión.
El balboa, emitido como versión local del dólar desde 1904, circula en monedas de centésimos y balboas sin alterar la relación 1:1 establecida históricamente. Esta estructura monetaria sigue siendo el principal ancla de estabilidad para la economía panameña en el horizonte 2026.
