México registra el mayor consumo per cápita de refrescos del mundo, con 163 litros anuales por persona. A partir de enero de 2026, el IEPS para bebidas azucaradas casi se duplica y se aplica un nuevo gravamen a edulcorantes no calóricos. Este cambio fiscal, derivado de un acuerdo entre gobierno e industria, obliga a PepsiCo a ajustar sus estrategias sin sacrificar el legado de 7Up, Mirinda y Manzanita Sol.
Berenice Lozano, gerente senior de las tres marcas, explica que el trabajo parte de talleres, estudios de mercado y escucha social para vincular el patrimonio de cada marca con las nuevas expectativas del consumidor. La colaboración de Mirinda con la firma de streetwear Bad Kids vendió todas sus piezas exclusivas a través de TikTok Shop en semanas, demostrando que la autenticidad puede extenderse a otros ámbitos culturales sin diluir la identidad.

Manzanita Sol, por su parte, refuerza su presencia en festivales gastronómicos y colaboraciones con productos de PepsiCo. La marca mantiene su protagonismo histórico y evita reposicionamientos que rompan su narrativa original. Esta fidelidad permite diferenciarse de competidores regionales y artesanales que también apelan a la autenticidad local.
Equilibrio fiscal y cultural
El reto consiste en estirar las marcas hacia nuevos territorios sin romper su eje rector. Elegir socios con valores alineados y mantener la creatividad como constante reduce el riesgo de colaboraciones forzadas. PepsiCo demuestra que la reinvención controlada, anclada en datos y en el consumidor, permite navegar el nuevo marco fiscal sin perder esencia.
