El peso mexicano registró una depreciación frente al dólar estadounidense durante la mañana del jueves 16 de julio de 2026. El tipo de cambio spot alcanzó 17.4449 unidades por dólar, lo que representa una pérdida de 5.96 centavos o 0.34 por ciento respecto al cierre oficial de 17.3853 unidades reportado por el Banco de México el día anterior. Esta variación se produjo en un contexto de mayor aversión global al riesgo impulsada por el recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio y por datos económicos positivos en Estados Unidos que fortalecieron al billete verde.
El dólar se movió durante la sesión entre un máximo de 17.4606 unidades y un mínimo de 17.3788. Al mismo tiempo, el Índice Dólar (DXY) del Intercontinental Exchange avanzó 0.19 por ciento hasta ubicarse en 100.67 unidades, reflejando un fortalecimiento general de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas principales.
Presión inmediata sobre la moneda local
Analistas de Monex Grupo Financiero señalaron que la moneda mexicana enfrenta presiones bajistas derivadas del sentimiento global de aversión al riesgo. Los niveles de soporte y resistencia identificados se ubican en 17.38 y 17.49 unidades respectivamente. Esta dinámica se explica por la persistencia de las tensiones entre Washington y Teherán, que han generado incertidumbre en los mercados financieros internacionales desde el inicio de la semana.
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Escalada en el Estrecho de Ormuz
La preocupación por la situación en Oriente Medio se intensificó después de que Irán calificara el estrecho de Ormuz como una línea roja inviolable. Las autoridades iraníes advirtieron de posibles represalias contra instalaciones en el golfo Pérsico en caso de que se produjeran ataques a sus instalaciones. Esta declaración llegó tras el colapso de una frágil tregua el sábado anterior, cuando Irán cerró temporalmente esa vía marítima estratégica.
Estados Unidos respondió el miércoles con su quinta noche consecutiva de ataques y restableció un bloqueo naval a los puertos iraníes. El objetivo declarado de estas acciones es reabrir el estrecho de Ormuz, una ruta por la que transita aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de petróleo. La combinación de estos acontecimientos ha elevado la percepción de riesgo geopolítico y ha favorecido la demanda de activos refugio como el dólar.
Datos económicos que respaldan al dólar
En paralelo, los indicadores macroeconómicos de Estados Unidos mostraron solidez. Las ventas minoristas del mes anterior registraron un incremento, lo que confirma que el consumo interno, uno de los principales motores de la economía estadounidense, mantiene su dinamismo. Además, las solicitudes de subsidio por desempleo disminuyeron, lo que apunta a un mercado laboral estable. Estos datos reducen las expectativas de recortes agresivos en las tasas de interés de la Reserva Federal y refuerzan la posición del dólar en los mercados cambiarios.
Contexto más amplio de la depreciación
La depreciación del peso no ocurre de manera aislada. En las últimas semanas, varias monedas de mercados emergentes han enfrentado presiones similares ante la combinación de factores geopolíticos y diferenciales de tasas de interés. El peso mexicano, sin embargo, ha mostrado una volatilidad relativamente contenida gracias a los fundamentos macroeconómicos del país, que incluyen un superávit en la cuenta corriente y reservas internacionales robustas. Aun así, la exposición a los precios del petróleo y a los flujos de capital especulativo mantiene a la divisa local sensible a los acontecimientos externos.
Los operadores del mercado cambiario observan con atención las próximas declaraciones de funcionarios de la Reserva Federal y del Banco de México. Cualquier señal sobre la trayectoria de las tasas de interés podría modificar rápidamente las expectativas y alterar el rumbo del tipo de cambio en las próximas sesiones. Por el momento, la combinación de aversión al riesgo global y datos económicos favorables en Estados Unidos continúa ejerciendo presión sobre el peso.
