Tijuana, BC.- Las autoridades y el Colegio de Ingenieros Civiles de Tijuana iniciaron un proceso de revisión de las condiciones actuales de más de cincuenta puentes vehiculares y peatonales distribuidos en la ciudad. El objetivo es comparar el estado presente de estas estructuras con el diagnóstico elaborado en 2022 por la misma organización y detectar cualquier deterioro que haya ocurrido en los últimos cuatro años.
Francisco Javier Franco Casas, presidente del Colegio de Ingenieros Civiles, explicó que el trabajo anterior permitió entregar al Ayuntamiento un informe detallado sobre el estado de los puentes. Ahora el organismo busca actualizar esa información para determinar si las recomendaciones previas siguen vigentes o si es necesario modificarlas debido a nuevos daños.
Contexto de la evaluación anterior
En 2022 el Colegio realizó una inspección exhaustiva que incluyó mediciones de carga, revisión de juntas, soportes y elementos estructurales de los puentes más transitados. El informe resultante identificó varias estructuras que requerían atención prioritaria y otras que solo necesitaban mantenimiento preventivo. Esa base de datos ahora servirá como punto de referencia para medir cambios.
La ciudad de Tijuana ha experimentado un crecimiento constante en su parque vehicular y en el flujo de mercancías hacia la frontera. Este aumento de tráfico genera cargas adicionales que pueden acelerar el desgaste de puentes construidos hace décadas. Por ello, actualizar el diagnóstico no es solo un ejercicio técnico, sino una medida orientada a preservar la seguridad de miles de usuarios diarios.

Alcance y tiempos del nuevo estudio
Franco Casas estimó que la inspección de todas las estructuras tomará entre seis y ocho meses. El equipo técnico deberá recorrer cada puente, realizar mediciones comparativas y elaborar fichas individuales que registren grietas, corrosión, desplazamientos o fallas en los sistemas de drenaje. Solo después de completar este trabajo será posible calcular el presupuesto necesario para las intervenciones.
El presidente del Colegio aclaró que aún no se puede determinar el monto de inversión requerido. Algunas estructuras podrían necesitar únicamente limpieza y pintura, mientras que otras requerirán refuerzo de vigas o sustitución de juntas de dilatación. La magnitud de cada obra dependerá de los resultados que arroje la revisión actual.
El puente El Chaparral como caso ilustrativo
Entre las estructuras ya visitadas destaca el puente El Chaparral. En evaluaciones anteriores se detectaron deficiencias que motivaron trabajos de rehabilitación. Durante la nueva inspección se identificaron daños en las juntas de neopreno provocados por fogatas encendidas por personas en situación de calle bajo la estructura. Una de estas piezas deberá ser reemplazada para evitar que el problema se extienda a otros componentes.
Este ejemplo muestra cómo factores ajenos al tráfico vehicular, como el uso indebido del espacio bajo los puentes, pueden acelerar el deterioro. Las autoridades municipales y el Colegio analizan ahora medidas de protección que complementen las labores de mantenimiento estructural.
Importancia de la intervención oportuna
Los ingenieros subrayaron que atender los daños en etapas tempranas permite evitar obras de mayor costo y complejidad en el futuro. Un puente que presenta fisuras pequeñas puede repararse con técnicas sencillas, pero si se deja avanzar el deterioro puede requerir cierres prolongados o incluso sustitución completa. En una ciudad con alta densidad de tráfico como Tijuana, cualquier cierre afecta la movilidad de personas y mercancías.
El Colegio de Ingenieros Civiles mantendrá coordinación permanente con el Ayuntamiento para compartir avances del estudio y priorizar las intervenciones según el nivel de riesgo. El informe final incluirá recomendaciones técnicas que servirán de base para la elaboración de programas de mantenimiento plurianuales.
La actualización del diagnóstico también permitirá evaluar el impacto de eventos climáticos recientes y del incremento sostenido del tráfico comercial. De esta manera, las autoridades contarán con información actualizada que facilite la toma de decisiones sobre la infraestructura urbana más crítica de la ciudad.
