El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, anunció que el estado se convertirá en el primero del país en reanudar el envío de ganado en pie hacia Estados Unidos. La medida entrará en vigor a partir del 24 de agosto con la apertura del cruce de Agua Prieta-Douglas, autorizada por las autoridades estadounidenses. El mandatario estatal vinculó directamente este avance a las gestiones realizadas por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ante el gobierno de Washington.
La decisión permite reactivar una actividad económica clave para la entidad y para miles de productores pecuarios que dependen de este flujo comercial. Sonora cuenta con condiciones sanitarias e infraestructura que, según Durazo, fueron reforzadas mediante coordinación entre autoridades federales, estatales, organismos de sanidad y el propio sector ganadero. La reapertura inicial se limitará a la estación cuarentenaria de Agua Prieta, en la frontera con Douglas, Arizona.
El origen del cierre y su evolución
El 22 de noviembre de 2024, Estados Unidos suspendió las importaciones de ganado mexicano tras detectar casos de gusano barrenador en la frontera sur del país. Aunque el 6 de febrero de 2025 Sonora logró enviar las primeras 400 cabezas bajo restricciones, el flujo resultó intermitente. El 11 de mayo de ese mismo año, el gobierno estadounidense ordenó el cierre total de la frontera para ganado vivo, caballos y bisontes, decisión comunicada por la secretaria de Agricultura, Brooke L. Rollins.
Antes de la suspensión, Sonora exportaba alrededor de 320 mil cabezas anuales, mientras que México enviaba cerca de 1.2 millones al mercado estadounidense. La interrupción generó pérdidas estimadas en cuatro millones de dólares diarios, según datos de la Unión Ganadera Regional de Sonora, que reportó una reducción de entre dos mil y dos mil 500 cabezas diarias al inicio del cierre.

Condiciones para la reapertura gradual
Durazo señaló que el estado mantiene la vigilancia sanitaria necesaria para cumplir con los requisitos internacionales. Las inversiones realizadas en la estación cuarentenaria de Agua Prieta fueron destacadas como un factor que permitió a Sonora adelantarse al resto del país en la recuperación del flujo comercial. Las autoridades mexicanas continuarán negociando la reapertura de otros cruces fronterizos conforme avancen las evaluaciones sanitarias en distintas regiones.
El presidente de la Unión Ganadera Regional de Sonora, Juan Ochoa Valenzuela, ha subrayado la importancia de fortalecer los controles para responder a las exigencias del mercado estadounidense. Esta postura coincide con la necesidad de proteger al sector productivo y evitar nuevos retrocesos en las exportaciones.
Reacciones del sector productivo
Productores sonorenses recibieron la noticia con expectativa moderada. Aunque el reinicio representa un alivio tras meses de restricciones, el proceso será gradual y dependerá del cumplimiento continuo de protocolos sanitarios. La medida inicial se circunscribe a un solo punto de cruce, por lo que el volumen de exportaciones no alcanzará de inmediato los niveles previos al cierre.
Analistas del sector pecuario consideran que la recuperación completa requerirá tiempo y coordinación sostenida entre los gobiernos de ambos países. El mercado estadounidense sigue siendo el principal destino de la producción ganadera mexicana, y cualquier variación en las condiciones sanitarias puede afectar el ritmo de las exportaciones futuras.
Perspectivas para el resto de la frontera
El gobierno federal ha indicado que buscará extender la reapertura a otros cruces una vez que se completen las revisiones correspondientes. Esta estrategia busca evitar riesgos sanitarios mientras se restablece el comercio bilateral. La experiencia de Sonora servirá como referencia para evaluar el desempeño de los protocolos implementados.
La evolución de las exportaciones dependerá también de la capacidad de las autoridades mexicanas para mantener la vigilancia en la frontera sur, origen del brote que originó las restricciones. El equilibrio entre protección sanitaria y reactivación económica seguirá siendo el eje de las negociaciones entre México y Estados Unidos en los próximos meses.
