Los precios del petróleo registraron su quinto avance consecutivo tras los ataques reivindicados por los hutíes contra dos buques cisterna saudíes en el Mar Rojo. Los futuros del Brent cerraron en 95.62 dólares por barril con un alza del 1.7 por ciento, mientras el WTI alcanzó 88.18 dólares tras sumar 1.5 por ciento. El episodio se inscribe en un contexto de escalada que involucra el bloqueo anunciado sobre el Estrecho de Bab el-Mandeb y la persistencia de combates entre Estados Unidos e Irán que afectan el flujo por el Estrecho de Ormuz.
Los hutíes acusaron a los buques ENCELA y LAYLIA de violar el bloqueo marítimo declarado días antes. Aunque Riad no confirmó daños materiales, el incidente añade presión sobre una ruta que transporta cerca del 10 por ciento del crudo mundial. Los operadores evalúan ya el costo de seguros y la necesidad de desvíos por el Cabo de Buena Esperanza, trayectos que pueden extenderse hasta 15 días adicionales.

Quién controla realmente el flujo por Bab el-Mandeb
El Estrecho de Bab el-Mandeb concentra un volumen diario superior a 6.2 millones de barriles. Cualquier interrupción sostenida obliga a las refinerías asiáticas a reprogramar cargas desde el Golfo Pérsico o desde el Atlántico, elevando primas de flete entre 4 y 7 dólares por barril según estimaciones de brokers de Singapur. Las compañías navieras saudíes ya desviaron varios buques con destino a India y China la semana pasada, señal inequívoca de que el riesgo percibido supera el costo adicional del trayecto extendido.
Arabia Saudita, India y China ante el mismo dilema
Riad enfrenta un doble frente: defender su capacidad de exportación y evitar que el conflicto regional derive en daños directos a instalaciones costeras. Nueva Delhi y Pekín, por su parte, dependen de volúmenes estables para mantener inventarios estratégicos y alimentar refinerías que operan cerca del 85 por ciento de capacidad. Ambos países han intensificado contactos diplomáticos con Omán y Yibuti para garantizar corredores alternativos, aunque ninguno de esos puertos ofrece infraestructura suficiente para absorber el volumen actual sin cuellos de botella logísticos.
Los datos de inventarios estadounidenses publicados esta semana complican aún más el panorama. La Administración de Información Energética informó un aumento imprevisto de 2 millones de barriles en las existencias comerciales, hasta 411.7 millones, cuando el mercado esperaba una contracción. El excedente de gasolina y destilados añade margen de maniobra a los importadores asiáticos, pero también reduce el incentivo para pagar primas excesivas por crudo de Medio Oriente si persisten las tensiones.
El cálculo de las aseguradoras y los operadores
Las primas de guerra para buques que transitan el Mar Rojo han subido entre 0.8 y 1.2 por ciento del valor del casco en apenas diez días. Varias navieras evalúan ya cláusulas de fuerza mayor que les permitan rechazar contratos con destino a puertos saudíes sin penalización. Este mecanismo contractual, activado en episodios anteriores como el conflicto de 2019 en el Estrecho de Ormuz, podría reducir la oferta efectiva de transporte en un 12 por ciento durante el tercer trimestre si las hostilidades se prolongan.
Perspectivas de los países productores y consumidores
Los países de la OPEP+ observan con atención la evolución del conflicto porque un encarecimiento sostenido del crudo podría justificar recortes adicionales de producción para defender precios. Al mismo tiempo, los importadores europeos buscan acelerar compras de crudo estadounidense y brasileño para reducir dependencia del Golfo. La combinación de inventarios elevados en Estados Unidos y la posibilidad de desvíos prolongados genera un escenario donde el Brent podría estabilizarse entre 92 y 98 dólares durante las próximas seis semanas, siempre que no se registren nuevos incidentes contra instalaciones energéticas.
Los analistas de riesgo geopolítico destacan que el margen de maniobra de los hutíes depende en gran medida del apoyo logístico iraní. Cualquier señal de distensión entre Washington y Teherán podría reducir la frecuencia de ataques y aliviar la presión sobre las primas de seguro. Sin embargo, la dinámica interna del conflicto yemení sugiere que los hutíes mantendrán capacidad de acción limitada pero constante sobre el tráfico marítimo vinculado a Arabia Saudita.
Riesgos de escalada y escenarios alternativos
El principal riesgo identificado por los operadores radica en un eventual ataque contra terminales de exportación saudíes en el Mar Rojo o contra buques que transitan el Estrecho de Ormuz. En tal caso, el diferencial entre Brent y WTI podría ampliarse más allá de los 8 dólares actuales, reflejando primas de riesgo diferenciadas para el crudo del Golfo Pérsico. Un escenario menos probable pero de alto impacto contempla el cierre temporal del Bab el-Mandeb durante más de diez días, lo que obligaría a refinerías asiáticas a activar reservas estratégicas y a renegociar contratos de suministro a largo plazo.
Los datos de inventarios estadounidenses ofrecen un colchón temporal, pero no resuelven la vulnerabilidad estructural de las rutas marítimas. La combinación de tensiones regionales, primas de seguro elevadas y posibles desvíos prolongados configura un mercado donde la volatilidad permanecerá elevada durante el resto del verano boreal, independientemente de la evolución inmediata de los combates.
