El regreso de El Niño eleva las temperaturas en Colombia y dispara el consumo eléctrico. El Ideam calcula más del 95 % de probabilidad de que el fenómeno se intensifique desde septiembre, por lo que las familias y empresas enfrentan facturas más altas si no actúan de inmediato.

Ajustar los aires acondicionados entre 22 °C y 24 °C reduce el gasto hasta un 30 %. Mantener puertas y ventanas cerradas evita fugas de frío y alivia la carga del equipo. Reemplazar bombillas por LED genera ahorros del 60 %, mientras que desconectar televisores, cargadores y routers elimina la carga fantasma que representa entre el 5 % y el 10 % de la factura.
Impacto en la red nacional
Estas acciones no solo protegen el presupuesto familiar. Al reducir picos de demanda, contribuyen a estabilizar el sistema eléctrico en un momento de alta presión. Las empresas que reprograman procesos intensivos y realizan auditorías energéticas logran ahorros sostenidos y disminuyen la dependencia de la red. El mantenimiento de filtros y la inspección de tableros mediante termografía previenen sobrecargas innecesarias. Adoptar estas prácticas de forma coordinada permite enfrentar el fenómeno sin comprometer el suministro ni elevar los costos de manera descontrolada.
