San Sebastián aprueba impuesto turístico con tarifas máximas

El Ayuntamiento de San Sebastián ha dado el primer paso formal para implantar una tasa turística que se situará entre las más elevadas de España. La Junta de Gobierno Local aprobó el pasado martes con carácter inicial la ordenanza reguladora, que fija importes desde 1,25 euros por persona y noche en casas rurales hasta 7 euros en cruceros, con un límite máximo de seis noches de cobro. El alcalde Jon Insausti anunció que el consistorio espera recaudar alrededor de ocho millones de euros anuales una vez que la medida entre en vigor el 1 de enero.

Contexto normativo previo

La decisión municipal llega dos meses después de que las Juntas Generales de Gipuzkoa aprobaran la norma foral que habilita a los ayuntamientos a regular este gravamen. San Sebastián ha optado por aplicar los valores máximos de la horquilla establecida en esa norma foral, lo que la convierte en una de las tasas más altas entre las ya vigentes en otras ciudades españolas. El proceso ahora entra en una fase de exposición pública durante la cual cualquier persona o entidad podrá presentar alegaciones antes de la aprobación definitiva prevista para septiembre en el Pleno municipal.

Detalle de las tarifas por categoría

La ordenanza no diferencia por zonas de la ciudad, sino por tipo de alojamiento. Los agroturismos y casas rurales aplicarán la tarifa más baja, de 1,25 euros por persona y noche. Los hoteles de mayor categoría cobrarán 6,5 euros, la misma cantidad que se exigirá en viviendas de uso turístico. Los pasajeros de cruceros afrontarán el importe más elevado, fijado en 7 euros. Los menores de 18 años quedan exentos en todos los casos y el pago se detiene automáticamente a partir de la séptima noche consecutiva.

San Sebastián aprueba impuesto turístico con tarifas máximas

Esta estructura por categorías busca reflejar el distinto impacto que cada modalidad de alojamiento genera sobre los servicios públicos locales. El alcalde ha subrayado que la medida responde a una reivindicación histórica del consistorio y permitirá que los visitantes contribuyan directamente al mantenimiento de las infraestructuras que utilizan durante su estancia.

Objetivos de la medida y estimación de ingresos

Según las explicaciones ofrecidas por Insausti, los recursos obtenidos se destinarán a financiar servicios públicos y a gestionar de forma más equilibrada el impacto del turismo en la ciudad. La estimación de ocho millones de euros anuales se basa en los datos de pernoctaciones registrados en los últimos ejercicios y en la aplicación de las tarifas máximas. El límite de seis noches pretende evitar que el impuesto penalice estancias prolongadas, algo que podría afectar especialmente a visitantes de larga duración o a residentes temporales.

Próximos pasos del procedimiento administrativo

Tras la aprobación inicial, la ordenanza será sometida a un periodo de información pública que permitirá recoger opiniones de asociaciones hoteleras, plataformas de alquiler vacacional, entidades vecinales y cualquier ciudadano interesado. El texto definitivo deberá ser ratificado por el Pleno municipal antes de su publicación en el Boletín Oficial de Gipuzkoa. Una vez completado este trámite, el cobro comenzará el 1 de enero, tal como adelantó el alcalde.

Repercusiones esperadas en el sector turístico

La aplicación de las tarifas más altas dentro de la horquilla foral genera expectativas diversas entre los actores del sector. Por un lado, los establecimientos hoteleros de mayor categoría verán incrementado el coste final para el cliente, lo que podría influir en las decisiones de reserva de determinados segmentos de viajeros. Por otro lado, la exención a menores y el tope de seis noches suavizan el efecto sobre familias y estancias largas. Las viviendas de uso turístico, que hasta ahora operaban con menor regulación fiscal, afrontan un nuevo cargo que iguala su gravamen al de los hoteles de lujo.

La medida también sitúa a San Sebastián en una posición comparable a otras capitales europeas que han introducido tasas similares en los últimos años. El debate que se abrirá durante el periodo de alegaciones permitirá contrastar las distintas visiones sobre cómo equilibrar la atracción de visitantes con la sostenibilidad de los servicios municipales.

El consistorio ha insistido en que el objetivo principal no es disuadir el turismo, sino asegurar que este contribuya al sostenimiento de la ciudad que recibe. La evolución de la recaudación y las posibles modificaciones que surjan tras el periodo de exposición pública ofrecerán datos concretos sobre el alcance real de la ordenanza en los próximos meses.

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