A dos semanas de anunciarse el programa financiero 2026, el Tesoro superó la meta de compras de dólares al BCRA. Las operaciones acumuladas desde enero alcanzaron 6.875 millones de dólares, 175 millones por encima del límite de 6.700 millones previsto por el ministro Luis Caputo. Las fuentes oficiales atribuyen el desvío a la falta de confirmación sobre desembolsos multilaterales y a diferencias en la cotización de bonos en euros, lo que llevó a una compra prudencial adicional para evitar faltantes temporales.

Este exceso marginal revela la tensión entre la planificación y las restricciones operativas reales. Aunque el Ministerio de Economía insiste en que no se repetirán compras adicionales, el episodio expone la fragilidad de los supuestos sobre timing de financiamiento externo. Para 2027 el riesgo principal radica en la meta de 5.000 millones en emisiones locales en un año electoral. La colocación parcial del Bonar 2029, que solo captó 620 millones de los 2.000 buscados, anticipa que el apetito inversor dependerá del clima político. Sin señales claras de optimismo, la demanda de dólares de ahorro podría desplazar recursos hacia deuda pública y elevar el costo de financiamiento.
Próximos tests de mercado
La licitación del 15 de julio servirá como primer termómetro. El colchón estimado de 3.700 millones ofrece margen limitado ante cualquier retraso adicional en préstamos del FMI o el BID. La ejecución exitosa dependerá de mantener la credibilidad en un contexto donde cada desviación, por pequeña que sea, amplifica las dudas sobre la consistencia del plan.
