En apenas dos años la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca escaló del décimo al cuarto lugar entre las instituciones de educación superior con mayores recursos pendientes de aclaración ante la Auditoría Superior de la Federación. El monto pasó de 5 millones de pesos en 2022 a 103 millones en 2024, un incremento de veinte veces que sitúa a la UABJO solo por debajo de las universidades de Nuevo León, Michoacana de San Nicolás de Hidalgo y Campeche.

El informe del IMCO, elaborado con datos de la Cuenta Pública 2024, muestra que la ASF detectó 2 mil 404 millones de pesos con posibles irregularidades en casi cien universidades públicas, equivalentes al 2 % de los recursos revisados. La UABJO concentra casi el 90 % de su presupuesto en transferencias federales, circunstancia que reduce su margen de autonomía y expone debilidades en los controles internos de ejercicio presupuestal.
Este salto repentino evidencia fallas estructurales en la rendición de cuentas y podría derivar en mayores condicionamientos presupuestarios futuros si no se resuelven las observaciones pendientes. La dependencia casi total de recursos federales limita la capacidad de respuesta institucional y pone en riesgo la credibilidad de la universidad ante la comunidad académica y la sociedad oaxaqueña.
