Un total de 474 personas han participado en lo que va de año en itinerarios del programa Acceder de la Fundación Secretariado Gitano en Córdoba, una iniciativa que cumple 26 años en la ciudad y que mantiene como objetivo principal favorecer la incorporación de la población gitana al mercado laboral. Según los datos difundidos por la entidad, el programa ha facilitado hasta ahora 115 contratos a 72 personas, con la colaboración de 60 empresas cordobesas y una tasa de inserción laboral del 20% en este ejercicio.
La fotografía de este año confirma el peso de los itinerarios de inserción por cuenta ajena, que han sido 377, frente a 97 vinculados al autoempleo y al comercio ambulante. La mayoría de las personas atendidas son gitanas, jóvenes menores de 30 años y mujeres, un perfil que ayuda a explicar tanto la orientación del programa como las dificultades persistentes de acceso al empleo. Las contrataciones se han concentrado sobre todo en servicios, hostelería y comercio, aunque también se han registrado oportunidades en los ámbitos tecnológico y logístico, sectores que abren una vía menos habitual pero relevante para ampliar el alcance de la inserción.

Formación y empleo real
La formación sigue siendo uno de los ejes del programa. En 2026 se han puesto en marcha 33 acciones formativas, diez de ellas desarrolladas junto con empresas de la ciudad y con prácticas en entornos reales de trabajo. En esas iniciativas han participado 89 personas, una cifra que refuerza la idea de que la empleabilidad mejora cuando la capacitación se conecta con necesidades concretas del tejido productivo. En un contexto de mercado laboral exigente, esa vinculación entre formación y experiencia práctica resulta más determinante que los cursos genéricos, porque reduce la distancia entre la adquisición de habilidades y la contratación efectiva.
Acceder, impulsado por la Fundación Secretariado Gitano, plantea una respuesta integral a la exclusión laboral que históricamente ha afectado a la población gitana, especialmente en el empleo por cuenta ajena. Su trabajo combina cualificación profesional, acercamiento a servicios de empleo, apoyo al autoempleo y promoción de políticas activas específicas, además de actuaciones de sensibilización frente a prejuicios y prácticas discriminatorias. Esa dimensión es relevante porque el problema no se limita a la falta de formación: también intervienen barreras sociales, estereotipos y una menor presencia en circuitos formales de contratación.
Veintiséis años de recorrido
La trayectoria acumulada del programa en Córdoba permite medir su alcance con más perspectiva. En estos 26 años ha atendido a más de 4.000 personas mediante itinerarios de inserción laboral, ha colaborado con más de 1.100 empresas y ha contribuido a la firma de más de 4.400 contratos. La tasa de inserción laboral acumulada se sitúa en el 32%, mientras que más de 500 acciones formativas en competencias profesionales y digitales han reforzado el itinerario de acompañamiento. De ellas, 200 han sido formaciones profesionales en empresas, con 1.400 personas participantes.
La Fundación Secretariado Gitano subraya que el programa no solo abre oportunidades de empleo, sino que también busca revalorizar la educación, el retorno educativo y la formación como herramientas de movilidad social. En ese marco, Acceder actúa además como palanca para impulsar la incorporación de mujeres gitanas al mercado laboral y como instrumento frente al antigitanismo, con el propósito de derribar prejuicios y estereotipos. Su desarrollo se enmarca en los programas europeos FSE+ de Inclusión Social, Garantía Infantil y Lucha contra la Pobreza y FSE+ de Empleo Juvenil, a través de itinerarios integrados de inserción sociolaboral.
La colaboración institucional completa la arquitectura del proyecto. En 2026, el Ayuntamiento de Córdoba, mediante su Área de Servicios Sociales, ha duplicado su aportación hasta los 30.000 euros, un respaldo formalizado el 30 de junio con la firma del convenio para el desarrollo del proyecto de itinerarios integrados de inclusión sociolaboral para la población gitana. Ese apoyo local permite ejecutar en la ciudad parte de unos fondos europeos que, en la práctica, necesitan mediación territorial y conocimiento directo del entorno empresarial para traducirse en empleos reales y sostenidos.
