Aceite de Lucena redefine su estrategia hasta 2027

El Ayuntamiento de Lucena y la Denominación de Origen Protegida Aceite de Lucena han renovado un convenio de 20.500 euros para este año, al que se suma otro acuerdo de 5.270 euros más 1.000 aportados por la Cooperativa Olivarera de Lucena. El objetivo principal es elaborar un plan de comunicación con horizonte 2027 que priorice el consumo de aceite de oliva virgen extra entre niños y jóvenes, combinando promoción nacional e internacional con acciones de oleoturismo.

Este movimiento no responde únicamente a una renovación rutinaria de fondos públicos. Refleja la necesidad de la DOP, que agrupa diez municipios, de adaptarse a un mercado donde el relevo generacional en el consumo de aceite de oliva virgen extra se ha ralentizado de forma notable en la última década.

Por qué el relevo generacional se ha convertido en prioridad

Los datos internos del sector muestran que el consumo per cápita de aceite de oliva virgen extra entre menores de 35 años se sitúa por debajo de la media nacional, especialmente en hogares urbanos. La DOP Lucena ha identificado que la transmisión de hábitos mediterráneos se interrumpe cuando los jóvenes abandonan el hogar familiar. El nuevo plan de comunicación busca insertar el producto en contextos de ocio, redes sociales y experiencias turísticas en lugar de limitarse a mensajes nutricionales tradicionales.

Una de las líneas de trabajo más significativas será vincular el aceite de Lucena con la dieta mediterránea como patrimonio cultural, no solo como alimento funcional. Esta aproximación difiere de campañas anteriores que enfatizaban principalmente propiedades saludables sin conectar con el estilo de vida de las nuevas generaciones.

El oleoturismo como palanca complementaria

El acuerdo también contempla el avance en actividades de oleoturismo. Esta decisión resulta coherente con la observación de que las visitas a almazaras y olivares están creciendo en Andalucía a un ritmo superior al turismo gastronómico general. Sin embargo, el éxito dependerá de la capacidad de coordinar la oferta entre los diez municipios de la DOP, algo que históricamente ha generado tensiones por la distribución desigual de visitantes.

Los alcaldes de los pueblos más pequeños temen que Lucena capitalice la mayor parte del flujo turístico, mientras que las cooperativas locales esperan que el oleoturismo sirva para vender directamente en origen y reducir la dependencia de grandes distribuidores.

Intereses en juego entre administración, DOP y cooperativas

El Ayuntamiento de Lucena aporta recursos que representan una parte significativa del presupuesto promocional de la DOP. A cambio, obtiene visibilidad en actos institucionales y en la estrategia turística municipal. La Cooperativa Olivarera de Lucena, por su parte, recibe fondos específicos para formación técnica en poda, cultivo intensivo y uso de fitosanitarios, lo que indica una apuesta por la mejora productiva paralela a la promoción.

Esta división de roles no está exenta de fricciones potenciales. Mientras la DOP prioriza el relato de calidad y origen, algunas cooperativas podrían inclinarse por estrategias de volumen y precio más agresivas para mantener cuota de mercado frente a aceites de otras regiones o de importación.

Riesgos de depender de la financiación pública

La renovación anual de los convenios introduce un factor de inestabilidad. Si el consistorio reduce su aportación en futuros ejercicios por restricciones presupuestarias, el plan de comunicación hasta 2027 podría verse comprometido en su fase de mayor desarrollo. Además, la efectividad de las campañas dirigidas a jóvenes es difícil de medir a corto plazo, lo que complica justificar la continuidad de la inversión ante posibles cambios de gobierno municipal.

Otro riesgo radica en la saturación de mensajes sobre aceite de oliva virgen extra en el mercado español. Varias DOP andaluzas están ejecutando estrategias similares de aproximación al público joven, lo que podría diluir el impacto diferenciador que Lucena busca alcanzar.

Escenarios probables hacia 2027

Si el plan se ejecuta con continuidad, es razonable esperar un incremento moderado del reconocimiento de marca del Aceite de Lucena entre el segmento de 18 a 30 años, especialmente si se logra integrar el producto en experiencias de oleoturismo combinadas con restauración. No obstante, el verdadero indicador de éxito no será el número de menciones en redes sociales, sino si se produce un cambio medible en los hábitos de compra de los hogares jóvenes de la provincia y de mercados nacionales seleccionados.

El sector observará con atención si otras denominaciones replican el enfoque de vincular historia, salud y turismo, o si Lucena logra mantener una narrativa propia que justifique el esfuerzo presupuestario sostenido hasta 2027.

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