La reforma fiscal de 2026 introdujo retenciones adicionales para empresas que comercializan productos a través de plataformas digitales. El despacho Rofa Legal & Tax advirtió que estas medidas podrían generar problemas graves de flujo de efectivo y elevar el riesgo de quiebra para numerosas comercializadoras.
Además del impacto directo en el capital de trabajo, las compañías enfrentan la acumulación de saldos a favor del Impuesto al Valor Agregado cuya recuperación se ha vuelto cada vez más lenta y compleja. Esta combinación reduce la capacidad de las empresas para cubrir obligaciones operativas y de pago a proveedores.

Contenido de las nuevas disposiciones
La reforma establece que los marketplaces deben retener y enterar de forma anticipada una porción de los impuestos correspondientes a las ventas realizadas por terceros. Esta obligación aplica incluso cuando el vendedor final no ha cobrado la totalidad de la operación o cuando existen devoluciones pendientes.
Especialistas del sector tributario señalan que el mecanismo adelanta el pago del impuesto sin considerar los ciclos normales de cobro y pago de las empresas. Como resultado, muchas comercializadoras deben financiar con recursos propios el monto retenido mientras esperan la devolución o compensación posterior.
Acumulación de saldos a favor de IVA
Las retenciones generan créditos fiscales que las empresas registran como saldos a favor. Sin embargo, los tiempos de resolución de las solicitudes de devolución ante la autoridad fiscal se han extendido en los últimos años. Esta demora impide que los recursos regresen al flujo operativo en el momento requerido.
El despacho Rofa Legal & Tax documentó casos en los que las empresas esperan entre seis y doce meses para obtener la devolución de saldos acumulados. Durante ese periodo, las compañías deben recurrir a líneas de crédito o reducir inversiones para mantener sus operaciones.
Impacto en comercializadoras y cadenas de suministro
Las empresas que dependen de plataformas digitales para colocar sus productos son las más afectadas. Muchas de ellas operan con márgenes ajustados y carecen de reservas suficientes para absorber retenciones anticipadas. El riesgo de interrupción en la cadena de pagos a fabricantes y distribuidores aumenta conforme se prolonga la falta de liquidez.
Analistas del sector estiman que las pequeñas y medianas comercializadoras podrían enfrentar mayores dificultades que las grandes corporaciones, que suelen contar con estructuras financieras más sólidas y acceso a financiamiento externo. Esta diferencia podría acentuar la concentración del mercado en favor de los jugadores más grandes.
Reacciones del sector empresarial
Organizaciones empresariales han solicitado aclaraciones a las autoridades sobre los procedimientos de compensación y devolución. Representantes del comercio electrónico indican que las reglas actuales no contemplan mecanismos ágiles para ajustar las retenciones cuando existen devoluciones o cancelaciones de pedidos.
El gobierno federal ha señalado que las nuevas disposiciones buscan reducir la evasión fiscal y mejorar la recaudación. Sin embargo, las empresas argumentan que la falta de ajustes operativos podría contrarrestar los beneficios esperados al provocar una menor actividad comercial y, por tanto, una base gravable reducida.
Perspectivas a corto y mediano plazo
Especialistas en derecho tributario recomiendan que las empresas revisen sus contratos con plataformas digitales y evalúen estrategias de flujo de efectivo que incluyan reservas específicas para cubrir las retenciones. También sugieren acelerar los trámites de devolución de saldos a favor mediante una documentación más completa desde el primer momento.
El monitoreo de los primeros meses de aplicación de la reforma permitirá identificar si las dificultades de liquidez se generalizan o si las empresas logran adaptarse mediante cambios en sus modelos de operación y negociación con los marketplaces.
