Agro: menos dólares pese a cosecha récord

La Bolsa de Comercio de Rosario ajustó a la baja su estimación de liquidación de divisas del sector agroexportador para 2026, ubicándola en 34.897 millones de dólares. La cifra representa una reducción de 1.200 millones respecto de la proyección de mayo, aunque los volúmenes físicos esperados permanecen sin cambios y apuntan a una cosecha histórica. El recorte obedece exclusivamente a la caída de los precios internacionales de soja, maíz y derivados, un fenómeno que afecta los ingresos sin alterar la producción física.

Este escenario obliga a revisar el contexto más amplio de la política agropecuaria argentina de los últimos dos años. Durante 2025 el Gobierno implementó reducciones temporarias de derechos de exportación que adelantaron ventas y distorsionaron las comparaciones mensuales. Esas medidas, combinadas con la eliminación transitoria de retenciones en septiembre de ese año, generaron un pico artificial de liquidaciones que elevó la base de comparación para 2026. Al disiparse esos efectos, los números de junio reflejan un flujo más cercano al promedio histórico, según los datos de CIARA-CEC.

Antecedentes de las retenciones y su rol fiscal

Las retenciones constituyen desde hace décadas una herramienta central de la política fiscal argentina. En campañas anteriores, su reducción o suspensión temporal sirvió para incentivar la comercialización anticipada, pero también generó efectos de arrastre que complican las proyecciones anuales. El anuncio de junio de 2026, que bajó del 7,5 % al 5,5 % las alícuotas de trigo y cebada, marca un nuevo paso gradual. El Ejecutivo condicionó futuras rebajas en soja a partir de 2027 a los resultados de recaudación, con el objetivo explícito de sostener el equilibrio fiscal.

La Fundación Mediterránea estimó que la rebaja anunciada podría restar entre 390 y 690 millones de dólares a la recaudación de 2027, un impacto equivalente a entre 0,06 % y 0,10 % del PBI. Aunque la cifra parece manejable en términos macroeconómicos, se inscribe dentro de una estrategia más amplia: priorizar el déficit cero y la desaceleración inflacionaria por encima de alivios fiscales inmediatos. Este enfoque contrasta con el compromiso electoral original de eliminar las retenciones, que ahora se posterga ante la necesidad de preservar ingresos tributarios estables.

Efectos sobre el mercado de cambios y las reservas

La menor liquidación proyectada incide directamente sobre la oferta de dólares al Mercado Libre de Cambios. Aunque el acumulado de junio muestra una estabilización mensual, el total anual quedaría por debajo de los 36.164 millones registrados en 2025. El Banco Central observa con atención la evolución de la deuda comercial del sector, que acumula ocho meses de reducción en anticipos y prefinanciaciones. Esa tendencia indica que el efecto de adelantamiento de 2025 ya se diluyó y que el flujo actual responde más a la dinámica real de la cosecha.

Una menor entrada de divisas agroexportadoras podría presionar las reservas en un contexto donde el Gobierno busca mantener la estabilidad cambiaria sin recurrir a intervenciones costosas. Históricamente, cuando los precios internacionales bajan mientras los volúmenes permanecen altos, el sector tiende a retener mercadería a la espera de eventuales mejoras, lo que retrasa aún más el ingreso de dólares. Este comportamiento ya se observó en ciclos anteriores y explica parte de la brecha entre las estimaciones de la BCR y las de CIARA-CEC.

Impacto en la inversión y la producción futura

La combinación de precios internacionales más bajos y una reducción gradual pero limitada de retenciones modifica los incentivos para la inversión en tecnología y expansión de superficie. Productores que en 2025 anticiparon ventas para aprovechar la rebaja temporal ahora enfrentan márgenes más estrechos. En regiones como el norte de Buenos Aires y el sur de Santa Fe, donde la soja de segunda ocupa una porción importante, la rentabilidad por hectárea se reduce entre 8 % y 12 % respecto de las proyecciones de mayo, según cálculos de consultoras privadas.

A largo plazo, esta dinámica puede traducirse en menor adopción de insumos de alto rendimiento y en una rotación más conservadora hacia cultivos de menor inversión. Si la baja de retenciones anunciada para 2027 se concreta de forma sostenida, el efecto podría compensarse parcialmente mediante mayor actividad económica y reinversión. Sin embargo, la condicionalidad fiscal introducida por el Gobierno genera incertidumbre que los productores suelen trasladar a decisiones de siembra más cautelosas.

Consecuencias sociales y regionales

El sector agroexportador sostiene cadenas de valor que emplean directa e indirectamente a cientos de miles de personas en el interior del país. Una liquidación menor de divisas reduce la demanda de servicios de transporte, acopio y procesamiento industrial, con efectos multiplicadores en economías regionales. En puertos como Rosario y Bahía Blanca, la actividad portuaria y la logística ya reflejan una desaceleración en el movimiento de granos durante el segundo trimestre de 2026.

Al mismo tiempo, la estabilidad en el ingreso mensual de divisas que destacan los dirigentes de CIARA-CEC ofrece un margen de previsibilidad para el planeamiento fiscal del Estado. Esa regularidad permite al Tesoro contar con flujos más predecibles, reduciendo la necesidad de endeudamiento interno de corto plazo. El equilibrio entre menor recaudación por retenciones y mayor actividad económica derivada de la rebaja gradual constituye el principal dilema de política económica que enfrentará el Gobierno en los próximos dos años.

El escenario actual demuestra que una cosecha récord en volumen no garantiza mayores ingresos de divisas cuando los precios globales operan a la baja. La política de retenciones, convertida en variable de ajuste fiscal, condiciona tanto el flujo inmediato de dólares como las decisiones de inversión del sector para las campañas siguientes. La capacidad del Gobierno de sostener el orden fiscal mientras avanza en la rebaja prometida determinará si el agro argentino logra transformar el récord productivo en un impulso sostenido para la economía en su conjunto.

Artículos relacionados

Últimos artículos