Personal de la Administración General de Aduanas aseguró el pasado 4 de julio sesenta mil cajetillas de cigarrillos en el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles. La mercancía llegó en un vuelo procedente de Bangkok, Tailandia, y había sido declarada como cables de datos. La operación se derivó del intercambio de información con autoridades estadounidenses y de los protocolos de inspección que se aplican en los puntos de entrada al país.
Las cajas fueron detectadas gracias a la intervención de un binomio canino de la Guardia Nacional. El perro especializado señaló el contenido sospechoso durante la revisión de rutina, lo que permitió abrir los paquetes y constatar que no contenían el material electrónico declarado. Las autoridades federales destacaron que este tipo de hallazgos refuerza los controles contra el comercio ilícito en terminales aéreas.

Cooperación internacional y controles aduaneros
El Gabinete de Seguridad informó que la acción forma parte de un esquema de intercambio de inteligencia con Estados Unidos. Esta colaboración permite identificar patrones de envío que suelen utilizarse para introducir productos de contrabando. En el caso concreto, la declaración falsa de cables de datos buscaba evadir tanto los aranceles como los controles sanitarios aplicables al tabaco.
Los operativos en aeropuertos como el AIFA se han intensificado desde 2024, cuando se reforzaron los equipos de inspección no intrusiva y se amplió el uso de binomios caninos. Según datos de la Secretaría de Marina, México cuenta actualmente con 320 perros especializados distribuidos en costas y terminales aéreas. Estos animales, adiestrados por el Estado Mayor de la Armada, pueden identificar más de dos mil olores distintos, entre ellos sustancias ilícitas y productos regulados.
Incremento del contrabando tras el alza fiscal
El decomiso ocurre en un contexto de aumento sostenido del contrabando de tabaco. En enero de este año, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes advirtió que el incremento del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios elevó el precio de las cajetillas legales entre 15 y 20 pesos, superando los 100 pesos en algunos puntos de venta. Esta variación de precio ha ampliado el margen de ganancia para las redes que comercializan producto ilícito.
De acuerdo con la misma organización, actualmente tres de cada diez cigarrillos que se venden en México provienen del mercado ilegal. Las ventas se realizan de manera visible en las inmediaciones de estaciones del metro, paraderos de transporte y cruceros, sin que hasta ahora se haya logrado una contención efectiva de estos puntos de distribución.
Implicaciones para el mercado legal y la recaudación
El flujo de tabaco de contrabando genera pérdidas fiscales estimadas en cientos de millones de pesos anuales. Al mismo tiempo, distorsiona la competencia para los comercios establecidos que cumplen con las obligaciones tributarias y sanitarias. Las autoridades aduaneras sostienen que los controles en aeropuertos y fronteras constituyen una herramienta indispensable, aunque reconocen que la demanda interna y la diferencia de precios siguen siendo factores estructurales que alimentan el ilícito.
El caso del AIFA ilustra tanto la efectividad de los protocolos de inspección como los límites de una estrategia basada exclusivamente en decomisos. Mientras persista la brecha de precio entre el producto legal y el de contrabando, las redes criminales mantendrán incentivos para explorar nuevas rutas y métodos de ocultamiento. La experiencia de otros países muestra que una combinación de fiscalización rigurosa, cooperación internacional y políticas que reduzcan la rentabilidad del contrabando suele ofrecer resultados más sostenidos que las acciones aisladas en puntos de entrada.
Las dependencias involucradas continuarán aplicando los protocolos vigentes y compartiendo información con socios extranjeros. El resultado de estas labores dependerá, en última instancia, de la capacidad para abordar simultáneamente los aspectos operativos y los incentivos económicos que sostienen el mercado ilegal de tabaco en el país.
