Carlos Alcaraz ha roto el silencio de su lesión con un vídeo en redes que cambia el escenario de la segunda mitad de temporada. Tras tres meses sin competir por una molestia en la muñeca derecha, el murciano publica imágenes golpeando con agresividad por ese flanco, el mismo que le obligó a abandonar el Conde de Godó y a perderse Madrid, Roma, Roland Garros y Wimbledon. El mensaje es claro: la recuperación avanza y el regreso está cerca.

Durante el parón solo pudo pelotear con la izquierda para mantener la forma. Ahora, ese test de esfuerzo máximo con la derecha no garantiza un rendimiento inmediato, pero sí proyecta confianza hacia sus rivales y aficionados. Inscrito en el Masters 1000 de Cincinnati (12-19 de agosto), el actual número tres del ranking marca ese torneo como primer examen. El gran objetivo, no obstante, es defender el título del US Open entre el 30 de agosto y el 13 de septiembre.
Calendario ambicioso
Alcaraz ya ha confirmado también su presencia en el Six Kings Slam de Riad en octubre, donde coincidirá con Djokovic y Sinner. La secuencia revela ambición: no solo busca reaparecer, sino recuperar ritmo de élite en un tramo decisivo del año. El vídeo no es un diagnóstico médico, pero sí una declaración de intenciones. Si la muñeca responde al volumen de entrenamiento que exige Cincinnati, el tenista español llegará a Nueva York con opciones reales de pelear por el título. El calendario aprieta y el margen de error es mínimo, pero la señal enviada desde las redes deja una lectura inequívoca: Carlitos quiere volver a ser protagonista cuanto antes.
