El influencer Aldo de Nigris pagó más de 40 mil pesos en el restaurante Nusr-Et de Salt Bae en Ciudad de México tras aceptar una recomendación personal del chef. Según relató en un video de Instagram, interpretó que los cortes de carne serían cortesía, pero el recibo incluyó el Golden Amor Rib Cap a 17 mil 200 pesos y elevó el total con bebidas y propina.

El caso expone una práctica recurrente en establecimientos de lujo donde la interacción del chef genera expectativas de gratuidad que no siempre se aclaran. De Nigris evitó acusar directamente al restaurante, pero insistió en la necesidad de preguntar precios antes de aceptar sugerencias fuera del menú estándar.
Contexto de las polémicas de Salt Bae
Nusret Gökçe ya enfrentó críticas similares en Abu Dabi, donde una cuenta de 615 mil dirhams para 14 personas generó debate sobre si los precios reflejan calidad o simple especulación de marca. La cadena Nusr-Et mantiene su modelo de cortes premium con oro comestible, pero la falta de transparencia en las recomendaciones personales erosiona la confianza del cliente.
Implicaciones para el sector
Este episodio ilustra cómo la celebridad del chef puede desplazar la comunicación clara de costos. En restaurantes de alta gama, la experiencia personalizada genera valor percibido, pero también riesgo de malentendidos cuando no se especifican límites. La reacción dividida en redes confirma que el público exige mayor claridad en la presentación de platillos de lujo.
