La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) solicitó a los gobiernos federal y de la Ciudad de México adoptar medidas similares a las implementadas en Ecuador para reducir temporalmente impuestos sobre la cerveza durante la Copa Mundial de la FIFA. La organización argumenta que, en lugar de prohibir la venta en zonas como el Paseo de la Reforma, el Centro Histórico y alrededores del Estadio CDMX, las autoridades deberían facilitar el consumo responsable en establecimientos formales para aprovechar la derrama económica del evento.
Según el organismo presidido por Cuauhtémoc Rivera, Ecuador redujo a cero por ciento el Impuesto a los Consumos Especiales sobre la cerveza entre el 12 de junio y el 19 de julio, logrando que el producto resulte aproximadamente 20 por ciento más económico en ciudades como Quito y Guayaquil. Esta decisión, sostienen, ha permitido un mayor dinamismo para el pequeño comercio y el turismo sin sacrificar el orden público.

La solicitud surge en un contexto donde el gobierno de la Ciudad de México ha anunciado la reactivación de la Ley Seca en determinadas zonas durante el partido entre México y Ecuador. ANPEC advierte que tales restricciones históricamente desplazan el consumo hacia canales informales, afectando tanto la recaudación fiscal como la seguridad de los consumidores al operar fuera de controles sanitarios y de calidad.
Contexto de la medida ecuatoriana
La política fiscal aplicada por Ecuador forma parte de una estrategia más amplia para maximizar los beneficios económicos de la Copa Mundial. Al eliminar temporalmente el impuesto especial, el gobierno sudamericano buscó incentivar el consumo en bares, restaurantes y tiendas autorizadas, generando mayores ingresos para pequeños negocios que dependen en gran medida de la venta de bebidas durante eventos deportivos masivos. Datos preliminares indican un incremento en las ventas formales y una reducción relativa en el mercado negro durante las primeras semanas de vigencia de la medida.
Este enfoque contrasta con experiencias previas en México, donde la prohibición total de venta de alcohol en horarios y zonas específicas ha generado críticas por su impacto desigual. Mientras los grandes distribuidores pueden absorber pérdidas mediante otros canales, los pequeños comerciantes ven reducidas sus oportunidades de ingreso precisamente cuando el flujo de turistas y aficionados alcanza su punto máximo.
Argumentos a favor de una política de incentivos
ANPEC sostiene que facilitar el acceso legal y fiscalmente estimulado a la cerveza durante el Mundial podría traducirse en un efecto multiplicador sobre la economía local. El organismo calcula que cada punto porcentual de reducción impositiva puede aumentar el volumen de ventas en establecimientos formales entre 8 y 12 por ciento, según patrones observados en eventos anteriores. Este incremento, a su vez, genera empleos temporales y fortalece la cadena de proveedores locales, desde transportistas hasta productores de snacks y accesorios.
Además, la organización destaca que un marco regulatorio que premie la formalidad permite un mejor control de la edad mínima de consumo y de las condiciones de servicio. En contraste, la prohibición absoluta tiende a concentrar la demanda en espacios sin supervisión, elevando riesgos de adulteración y consumo excesivo sin mediación de responsables capacitados.
Perspectivas gubernamentales y de seguridad
Las autoridades de la Ciudad de México justifican la Ley Seca argumentando la necesidad de prevenir incidentes de violencia y mantener el orden durante concentraciones masivas de aficionados. Experiencias pasadas muestran que la combinación de alcohol y multitudes puede derivar en alteraciones del orden público, especialmente en las inmediaciones de estadios y zonas turísticas de alta densidad.
Sin embargo, analistas independientes señalan que la efectividad de estas medidas depende de su complementariedad con otras estrategias, como el incremento de presencia policial, campañas de consumo responsable y horarios escalonados de servicio. La prohibición total, sin acompañamiento de incentivos positivos, suele resultar insuficiente para modificar patrones de consumo arraigados.
Implicaciones para el comercio y el turismo
El debate trasciende la mera venta de cerveza y toca aspectos estructurales de la política económica durante megaeventos. La llegada de miles de visitantes extranjeros representa una oportunidad para posicionar a la Ciudad de México como destino confiable y atractivo, donde el visitante pueda disfrutar de opciones legales y reguladas sin enfrentar barreras artificiales.
Al mismo tiempo, la postura de ANPEC evidencia la tensión existente entre objetivos de corto plazo en materia de seguridad y metas de mediano plazo en materia de reactivación económica. Una política que combine reducción temporal de impuestos con estrictos protocolos de venta responsable podría ofrecer un punto medio que satisfaga tanto a comerciantes como a autoridades.
En última instancia, la comparación con Ecuador invita a reflexionar sobre la efectividad de distintos instrumentos de política pública. Mientras la reducción impositiva busca alinear incentivos entre Estado, comercio y consumidores, la prohibición se basa en la premisa de que la restricción directa es el mecanismo más eficaz para controlar externalidades negativas. Los resultados observados en ambos países durante el Mundial ofrecerán datos valiosos para evaluar cuál de los dos enfoques genera mejores resultados netos en términos de bienestar económico y social.
