Anthropic mantiene conversaciones para adquirir la startup de inteligencia artificial Decart AI por aproximadamente US$6.000 millones, una operación que, de concretarse, sería la mayor compra conocida en la historia de la compañía, según informó Bloomberg News el miércoles, citando a personas familiarizadas con el proceso. Las negociaciones siguen abiertas y no existe garantía de que terminen en un acuerdo.
El interés de Anthropic llega en un momento en que los grandes desarrolladores de IA compiten no solo por talento, sino también por capacidad de cómputo y eficiencia operativa. En ese contexto, Decart ofrece una pieza particularmente valiosa: software diseñado para que los chips funcionen con mayor eficiencia. Esa tecnología podría ayudar a reducir el costo de entrenar modelos de IA y, al mismo tiempo, aliviar parte de la presión que enfrenta Anthropic por la creciente demanda de infraestructura.

De acuerdo con Bloomberg, el equipo de Decart se integraría al área de inferencia y rendimiento de Anthropic, una señal de que la compra no se limitaría a incorporar una tecnología puntual, sino también a reforzar una capacidad interna crítica para operar modelos más grandes y eficientes. Esa clase de integración es coherente con la estrategia que hoy domina el sector: las empresas líderes buscan controlar más capas de la cadena técnica para disminuir costos, acelerar despliegues y sostener márgenes en un negocio cada vez más intensivo en capital.
Decart fue fundada en 2023 por los ingenieros israelíes Dean y Orian Leitersdorf y Moshe Shalev. En mayo, la compañía levantó US$300 millones en una ronda que la valuó en casi US$4.000 millones, según Bloomberg, con participación de inversionistas como Nvidia, Adobe Ventures, Sequoia Capital y Benchmark. La posible venta por US$6.000 millones reflejaría un salto relevante en valoración en un lapso corto, algo que ilustra tanto el apetito inversor por herramientas vinculadas con IA como la rapidez con la que el mercado premia a las empresas que prometen eficiencia en infraestructura.
Además de su trabajo en optimización de chips, Decart desarrolla video generativo y modelos de mundo capaces de modificar transmisiones en vivo en tiempo real, una línea de investigación que la ubica en la frontera entre infraestructura y aplicación. Esa combinación amplía su atractivo estratégico: no solo aporta soluciones para abaratar el cómputo, sino también capacidades que podrían abrir nuevas formas de interacción con contenido audiovisual en tiempo real.
La eventual compra también debe leerse a la luz de la carrera de gasto que atraviesa al sector. Anthropic y su rival OpenAI están comprometiendo decenas de miles de millones de dólares en infraestructura de centros de datos para responder a una demanda de cómputo que no deja de crecer. En ese escenario, la eficiencia deja de ser un atributo técnico secundario y pasa a ser una ventaja competitiva central. Para Anthropic, adquirir Decart podría significar acelerar esa ventaja; para el mercado, sería otra señal de que la consolidación en IA avanzará por la vía de la infraestructura, el talento especializado y la propiedad de tecnologías que reduzcan costos estructurales.
