Argentina negocia un financiamiento de 900 millones de dólares para construir un gasoducto que conectará Vaca Muerta con dos buques de licuefacción instalados frente a la costa de la provincia de Río Negro. El proyecto, impulsado por Southern Energy, busca que el país vuelva a exportar gas natural licuado (GNL) y alcance una capacidad de seis millones de toneladas anuales en su primera etapa.
La información fue publicada por el diario La Nación, que citó fuentes cercanas a las conversaciones. Según el reporte, los fondos se destinarían al tramo inicial de la infraestructura necesaria para transportar el gas desde el principal yacimiento no convencional argentino hasta las unidades flotantes, donde sería licuado antes de su despacho a los mercados internacionales.

El primer tramo del proyecto tendría un costo total estimado de 1.300 millones de dólares. La diferencia, calculada en unos 400 millones, sería cubierta por los socios de Southern Energy: las empresas privadas Pan American Energy (PAE), Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG, además de la estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF).
La estructuración del financiamiento estaría a cargo de Citi, JP Morgan, Itaú y Santander. Sin embargo, el proceso se encuentra todavía en una fase preliminar de conversaciones. No existen por ahora condiciones definitivas ni montos cerrados, y el Gobierno argentino no ha realizado anuncios oficiales sobre el acuerdo. Tampoco las compañías involucradas ni las entidades bancarias han confirmado formalmente su participación.
Los buques llegarían entre 2027 y 2028
De acuerdo con el mismo informe, el jefe de Gabinete de PAE, Juan Martín Bulgheroni, señaló la semana pasada que el primer buque de licuefacción, el Hilli Episeyo, está previsto para llegar a Argentina a finales de 2027. La segunda unidad, denominada MK II, arribaría en 2028, según el calendario mencionado por el ejecutivo.
Una vez que ambas embarcaciones estén operativas, su capacidad conjunta equivaldría aproximadamente al 60 % del consumo industrial de gas de Argentina. La disponibilidad de estas unidades permitiría procesar el gas producido en Vaca Muerta para su conversión en GNL y posterior exportación, aunque la puesta en marcha dependerá de la concreción de las inversiones y de las decisiones finales de las empresas participantes.
Bulgheroni también destacó la ubicación prevista para el proyecto. Desde la costa argentina, los buques podrían dirigirse tanto hacia el océano Atlántico como hacia el Pacífico sin atravesar canales considerados conflictivos. Según el empresario, esta condición facilitaría el acceso a distintos mercados y permitiría ofrecer seguridad operativa, costos competitivos y mayor accesibilidad para los compradores internacionales.
