Australia gasta más en defensa que la mayoría de OTAN

El ministro australiano para la Industria de la Defensa, Pat Conroy, afirmó en Ankara que el gasto militar de su país ya supera al de la mayoría de los miembros de la OTAN y que esa tendencia se mantendrá en los próximos años. Sus declaraciones se produjeron durante la cumbre de la Alianza Atlántica a la que Australia fue invitada como socio cercano.

Respuesta a las exigencias de Trump

Conroy respondió directamente a las presiones del presidente estadounidense Donald Trump, quien ha pedido a los aliados que destinen el 5 % de su PIB a defensa. Aunque Australia no pertenece a la OTAN, el ministro defendió que las inversiones realizadas ya superan los esfuerzos de la mayor parte de los países aliados y que el plan de renovación de capacidades continuará sin depender de ese porcentaje concreto.

Partidas presupuestarias y tecnologías en desarrollo

El gobierno australiano ha asignado 7.000 millones de dólares al desarrollo nacional de drones de defensa, ha duplicado la producción de misiles y ha quintuplicado el presupuesto destinado a sistemas antimisiles. Entre las tecnologías mencionadas figuran láseres para neutralizar drones, drones kamikaze y cañones de última generación orientados a contrarrestar amenazas aéreas de bajo costo.

Estas medidas responden a la necesidad de Australia de proteger una geografía extensa con una población relativamente reducida. El énfasis en sistemas autónomos y de precisión busca compensar limitaciones demográficas y mantener una ventaja tecnológica frente a posibles adversarios estatales.

Posición estratégica en el Indopacífico

Australia actúa como uno de los principales contribuyentes militares de la OTAN fuera de la Alianza y desempeña un papel relevante en la región del Indopacífico. La presencia de disputas territoriales y la reclamación china sobre Taiwán han llevado a Canberra a reforzar su postura defensiva sin integrarse formalmente en estructuras atlánticas.

El ministro también abordó el reciente lanzamiento de un misil estratégico desde un submarino de propulsión nuclear chino, detectado cerca de Nauru. Conroy coincidió con el primer ministro Anthony Albanese al calificar el hecho como una provocación desestabilizadora que contraviene los intereses de estabilidad expresados por los líderes del Pacífico.

Contexto histórico del ensayo submarino

Según informes del diario South China Morning Post, se trataría de la primera prueba conocida de un misil lanzado desde un submarino chino desde 1982 y la primera documentada desde un sumergible de propulsión nuclear. Este tipo de plataforma constituye un pilar central de la disuasión estratégica de Pekín y su demostración genera preocupación en las capitales regionales.

La combinación de inversiones tecnológicas australianas y la vigilancia de actividades chinas refleja un enfoque que prioriza la capacidad de respuesta autónoma. El país busca equilibrar su relación con Washington y su posición geográfica sin asumir compromisos formales de la OTAN que excedan sus intereses nacionales directos.

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