Australia completó su cupo anual de 205.000 toneladas el 20 de junio y Brasil ya reduce o suspende envíos para evitar el arancel del 67% fuera de cuota. Al 31 de mayo, Australia había despachado el 85% y Brasil el 65% de sus límites, mientras que Argentina apenas utilizó el 41%.

Las importaciones chinas de carne vacuna crecieron 18% entre enero y mayo, con precios 14% superiores a los previstos. Esta demanda inesperada expone la diferencia de estrategias: Australia y Brasil saturaron el mercado esperando ampliaciones, mientras Argentina mantuvo un ritmo controlado para capturar mejores precios en el segundo semestre.
Ventaja temporal para Argentina
Si China no autoriza el ingreso de carne fuera de cuota para almacenar, Argentina podrá consolidar volúmenes a precios más firmes. En cambio, si se habilita ese mecanismo, Brasil y Australia podrían presionar nuevamente a fines de año, reservando producto para nacionalizarlo apenas se renueven los cupos en 2027.
Escenario abierto para el segundo semestre
El mercado permanece en cautela. La decisión china sobre excedentes determinará si Argentina logra un posicionamiento más estable o si la competencia regresa con fuerza antes de enero. Los datos de Rosgan indican que el comportamiento de la demanda ya desbordó las proyecciones oficiales chinas de una caída del 4%.
