Avianca expande rutas Cali-Cartagena a Buenos Aires

El Gobierno argentino autorizó a Avianca mediante la Resolución 15/2026 a operar vuelos directos entre Cali, Cartagena de Indias y Buenos Aires tanto para pasajeros como para carga combinada. La medida, publicada el 6 de julio de 2026 en el Boletín Oficial, se basa en los memorandos bilaterales de 2018 y 2025 y cumple con el Código Aeronáutico y los decretos vigentes. La Dirección Nacional de Transporte Aéreo de la ANAC emitió dictamen favorable tras verificar la capacidad técnica y de seguridad de la aerolínea colombiana.

Esta autorización añade frecuencias directas sin escalas que antes requerían conexiones en terceros países. Avianca ya había sido designada por la autoridad aeronáutica colombiana, y la documentación presentada ante la ANAC incluyó certificados de seguridad operacional y planes de contingencia. El transporte mixto permite que los mismos aviones transporten pasajeros y mercancías en bodega, optimizando costos por trayecto.

Efectos en la oferta turística y la demanda real

El incremento de asientos directos entre Colombia y Argentina modifica la ecuación de costos para el turismo receptivo argentino. Datos de la Secretaría de Turismo muestran que en 2025 los visitantes colombianos superaron los 180.000 anuales, con un gasto medio por persona de 1.250 dólares. Las nuevas rutas reducen el tiempo de viaje en hasta seis horas y eliminan escalas en Lima o São Paulo, lo que históricamente disuadía a viajeros de corta estancia. Sin embargo, el beneficio no es automático: la volatilidad del tipo de cambio argentino y las restricciones de divisas pueden limitar el poder adquisitivo de los turistas incluso con mayor conectividad.

Desde la perspectiva de Avianca, la apertura representa una diversificación de ingresos fuera del mercado andino saturado. La compañía transportó 34 millones de pasajeros en 2025 y proyecta un aumento del 9% en capacidad internacional para 2027. El modelo combinado de pasajeros y carga permite amortizar el combustible en trayectos largos, donde el factor de ocupación de bodega suele superar el 75% en rutas Sudamérica-Europa, según informes de la IATA.

Reconfiguración del comercio exterior y cadenas logísticas

El permiso para transporte combinado introduce una alternativa concreta para exportadores argentinos de productos perecederos y farmacéuticos. Actualmente, el 68% de la carga aérea entre ambos países transita por Miami o Panamá. Una frecuencia directa con capacidad de 12 toneladas por vuelo reduce tiempos de tránsito en 48 horas y baja costos de refrigeración. Empresas de flores colombianas y laboratorios argentinos ya exploran contratos de espacio en bodega, según fuentes del sector logístico consultadas.

No obstante, la capacidad de carga de los aviones de pasillo único que Avianca empleará en estas rutas es limitada comparada con los cargueros dedicados de LATAM Cargo. El verdadero efecto dependerá de la frecuencia final que autorice la ANAC y de si Avianca decide operar aviones de fuselaje ancho en horarios nocturnos.

Tensiones entre aerolíneas de bandera y competencia regional

Aerolineas Argentinas enfrenta una presión adicional sobre su ruta Buenos Aires-Bogotá, que opera con tres frecuencias semanales. La entrada de Avianca con tarifas potencialmente más competitivas podría desplazar entre 15% y 20% de pasajeros de conexión, según estimaciones internas de la compañía estatal. El sindicato de pilotos APLA ya manifestó preocupación por la pérdida de puestos de trabajo si se reduce la ocupación de los Boeing 737 de la flota argentina.

Desde el punto de vista regulatorio, la decisión argentina sigue la línea de apertura aerocomercial iniciada en 2019 y profundizada en 2024. Sin embargo, el marco bilateral con Colombia otorga reciprocidad: Argentina podría solicitar derechos equivalentes sobre rutas colombianas internas, algo que hasta ahora no se ha concretado por limitaciones de capacidad de las aerolíneas locales.

Riesgos macroeconómicos y proyecciones de sostenibilidad

El principal riesgo radica en la inestabilidad cambiaria argentina. Si el peso se devalúa abruptamente, los costos en dólares de los boletos se elevan y la demanda colombiana puede contraerse con rapidez, como ocurrió tras la crisis de 2018. Otro factor es el precio del combustible Jet A-1, que representa el 32% de los costos operativos de Avianca. Un aumento sostenido por encima de 1,10 dólares por litro erosionaría la rentabilidad de las nuevas rutas en menos de dos trimestres.

En el mediano plazo, la conectividad reforzada entre Colombia y Argentina podría acelerar la creación de un corredor aéreo secundario que incluya a Ecuador y Perú, siempre que los gobiernos mantengan la política de cielos abiertos. La experiencia de la ruta Bogotá-Santiago, que duplicó su tráfico tras la liberalización de 2019, sugiere que el efecto multiplicador aparece entre 18 y 24 meses después de la primera frecuencia. No obstante, cualquier cambio de administración en Argentina podría revisar las autorizaciones ya otorgadas, introduciendo incertidumbre jurídica para la aerolínea colombiana.

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