Baja California redefine cadenas logísticas por costos al alza

El aumento sostenido de hasta 35% en el precio de la gasolina en Estados Unidos y la duplicación del costo de contenedores marítimos —de entre 2 500 y 3 000 dólares a entre 6 000 y 8 000— está obligando a las empresas de Baja California a abandonar el modelo de cadenas de suministro puramente eficientes por otro más resiliente y regionalizado.

Agustín Pérez, director de Desarrollo de Negocios de Vortex Group, explica que la presión ya no se limita al precio del combustible: el encarecimiento del transporte marítimo y las tensiones geopolíticas están trasladando costos a toda la cadena productiva. La respuesta más concreta ha sido la regionalización de proveedores, producción y distribución dentro de Norteamérica, una estrategia que reduce dependencia de mercados lejanos y fortalece la proveeduría local.

Tecnología y datos como escudo

Las empresas están incorporando inteligencia artificial y análisis de datos para anticipar riesgos y ajustar rutas o proveedores con mayor rapidez. Esta capacidad de respuesta se vuelve crítica ante la próxima revisión del TMEC y el endurecimiento de regulaciones que, según Pérez, seguirán presionando los costos operativos.

Coordinación público-privada necesaria

El directivo advierte que la adaptación debe abarcar desde la adquisición de insumos hasta la entrega final al cliente. Sin embargo, el éxito de esta transformación dependerá de la coordinación entre sectores público y privado para amortiguar los efectos de las nuevas reglas comerciales y evitar que los incrementos logísticos erosionen la competitividad de la región fronteriza.

La tendencia hacia cadenas más adaptables no solo busca contener costos, sino generar mayor integración económica y derrama local en Baja California, siempre que las empresas amplíen efectivamente su base de proveedores dentro de la región.

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