El Real Betis ha comunicado oficialmente la marcha de tres futbolistas al cierre de la temporada: Chimy Ávila, Ricardo Rodríguez y Cédric Bakambu. Las salidas responden a mecanismos contractuales distintos y se suman a la retirada de Adrián San Miguel, anunciada días antes del último partido de liga.
En el caso de Ávila, el club activó una cláusula que permitía rescindir el contrato un año antes de su vencimiento. Esta opción implicaba una penalización de aproximadamente 50.000 euros, cantidad que la entidad sevillana asumió para adelantar la desvinculación. El argentino llegó procedente de Osasuna a principios de 2024 y disputó 68 partidos oficiales, con ocho goles y cinco asistencias. Aunque su compromiso nunca se cuestionó, sus números recientes quedaron por debajo de las expectativas de un equipo que busca mayor rendimiento en ataque.

Rodríguez y Bakambu: trayectorias contrastadas
Ricardo Rodríguez finalizó su contrato el 30 de junio tras dos temporadas en las que aportó estabilidad en el lateral izquierdo. El suizo fue titular en la primera final europea disputada por el club y acumuló 68 encuentros oficiales. Su papel, inicialmente secundario, se consolidó como opción fiable para Manuel Pellegrini cuando las circunstancias lo requerían.
Bakambu, por su parte, deja el club con el registro de segundo máximo goleador histórico del Betis en competiciones europeas. Su etapa presenta luces y sombras, pero su contribución en la Conference League pasada resulta especialmente destacada: siete goles y dos asistencias que fueron determinantes para alcanzar la final. El delantero congoleño demostró capacidad para decidir en momentos clave, aunque su rendimiento en liga fue más irregular.
El caso Amrabat y la planificación deportiva
El comunicado del club no menciona a Sofyan Amrabat, cuya cesión desde el Fenerbahçe finaliza también el 30 de junio. El perfil del marroquí sigue generando interés interno por su polivalencia y capacidad de control en el centro del campo. Sin embargo, la elevada ficha del jugador y la necesidad de ajustar la masa salarial complican cualquier operación de compra. El Betis estudia alternativas que permitan mantener el equilibrio económico sin renunciar a las características que Amrabat aportó durante su préstamo.
Estas salidas se enmarcan en una estrategia más amplia de renovación de plantilla. El club busca reducir costes fijos y liberar espacio salarial para incorporar jugadores que se ajusten mejor al perfil actual del equipo. La dirección deportiva mantiene abiertas varias vías de mercado, priorizando operaciones que combinen rendimiento inmediato y viabilidad económica.
La salida de tres jugadores con contratos finalizados o rescindidos anticipadamente permite al Betis ajustar su estructura de costes sin incurrir en indemnizaciones elevadas. Al mismo tiempo, la entidad conserva la capacidad de decidir sobre Amrabat una vez concluyan las negociaciones con el Fenerbahçe. El resultado de estas gestiones determinará en gran medida el equilibrio del centro del campo y la delantera para la próxima temporada.
