Blood Dungeon, el nuevo juego de Messhof, ya está disponible para PC, PlayStation 5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch. La propuesta traslada la fórmula de los auto-shooters roguelite a mazmorras bidimensionales con plataformas, paredes escalables, trampas y combates masivos, en una experiencia que combina referencias a Vampire Survivors y Spelunky bajo una estética deliberadamente cruda.

El juego plantea descensos a calabozos infestados de criaturas, donde el objetivo es recolectar sangre, huesos y oro para sobrevivir, mejorar al personaje y avanzar hacia el siguiente nivel. Cada partida reúne enemigos, puertas bloqueadas, llaves, altares y jefes con diseños grotescos y humorísticos, mientras el jugador debe mantener un movimiento continuo para evitar quedar rodeado.
La diferencia central frente a otros títulos del género está en su estructura vertical. En lugar de limitarse a recorrer un escenario desde una perspectiva superior, Blood Dungeon permite correr, saltar, escalar muros y desplazarse por techos. Las armas atacan de forma automática, pero la posición del personaje dentro del laberinto 2D determina buena parte de la supervivencia durante las oleadas.
Progresión, armas y personajes
Al derrotar enemigos, el jugador obtiene sangre para subir de nivel. Cada mejora presenta opciones de distinta rareza, con la posibilidad de reforzar un arma ya equipada, incorporar una nueva o elegir objetos pasivos. El sistema busca modificar el ritmo de cada partida mediante combinaciones de armamento y efectos, mientras la distribución de ciertos elementos aleatorios añade variación a arenas que conservan una estructura fija.
Las mazmorras pueden concentrar más de cien enemigos en pantalla y culminan tras tres enfrentamientos contra jefes. Al superarlos, concluye la partida y queda disponible el siguiente nivel. El juego también registra estadísticas como el daño causado por cada arma y el recorrido realizado dentro del mapa, datos que permiten revisar el desempeño de una carrera antes de intentar una nueva configuración.
Blood Dungeon incluye seis mazmorras que se desbloquean conforme se avanza, además de nueve personajes jugables, ocho de ellos disponibles mediante desbloqueo. Cada uno comienza con un arma, un efecto pasivo y una característica física propios, elementos que alteran su forma de desplazarse y enfrentar a los enemigos. Los huesos obtenidos durante las partidas sirven para activar beneficios permanentes, aunque su acumulación puede resultar rápida para jugadores con mayor experiencia.
La propuesta incorpora además un sistema de puntuación conectado a una clasificación mundial, en la que se comparan las mejores partidas de cada mazmorra. El reto de completar todos los escenarios con el conjunto de personajes disponibles añade un objetivo adicional una vez superadas las rutas iniciales.
Messhof, estudio conocido por Nidhogg, mantiene en Blood Dungeon un tono absurdo e irreverente. Su apartado visual remite a dibujos hechos con herramientas básicas como MS Paint, combinados con pixel art y un brillo que busca reproducir la apariencia de una pantalla CRT. La banda sonora y los efectos de sonido acompañan el frenetismo de las oleadas; el juego recomienda el uso de audífonos para apreciar mejor esos detalles.
La valoración publicada para Blood Dungeon es de 8 sobre 10. La reseña destaca que el plataformeo introduce una tensión distinta en un género cada vez más poblado, aunque señala que su dificultad y duración pueden sentirse limitadas para quienes ya dominan este tipo de roguelites. Su progresión, variedad de armas y desafíos por personaje sostienen el principal incentivo para repetir las mazmorras.
