Bank of America considera que los mercados están descontando demasiadas subidas de tipos de interés del Banco Central Europeo, pese al repunte de los precios del gas natural desde el inicio de la guerra en Irán. La entidad sostiene que las expectativas de inflación y de tipos en la zona euro se han desincronizado y que esa diferencia abre oportunidades de operación en los mercados de renta fija.

Según una nota publicada el lunes, los mercados han llegado a incorporar casi cuatro alzas completas del BCE durante el actual ciclo. Sin embargo, Ralf Preusser, estratega de BofA, afirmó que el ajuste de las expectativas ha sido excesivo. “Incluso con el repunte en los precios del gas natural, los mercados de futuros están descontando un escenario que es completamente consistente con el escenario base del BCE”, escribió.
El banco indicó que el promedio ponderado de los precios implícitos del gas y del petróleo en los contratos de futuros sigue alineado con el escenario base presentado por el BCE en junio. Ese promedio, añadió, se mantiene muy por debajo de los escenarios adversos evaluados por la autoridad monetaria europea.
Las proyecciones del escenario central del BCE incluyen 60 puntos básicos de alzas acumuladas. Para que el banco central tuviera motivos para elevar los tipos por encima de ese nivel, BofA estima que tendrían que producirse sorpresas significativas al alza en los precios de la energía.
La discrepancia identificada por la entidad se observa entre la trayectoria prevista para la inflación y la evolución de las expectativas de tipos. Preusser señaló que el mercado de inflación sitúa el máximo de las presiones de precios hacia el cierre del año, mientras que las expectativas sobre los tipos de interés han seguido aumentando.
Como resultado de esa configuración, la curva de rendimientos reales se ha vuelto más pronunciada en los contratos a plazo que la curva nominal. Para BofA, esa pendiente es demasiado elevada y deja a los tipos reales en niveles que considera baratos.
La visión del banco es que las subidas de tipos previstas para este año serían seguidas por recortes en 2027. Según la entidad, esa secuencia no está incorporada de forma suficiente ni en la curva nominal ni en la curva de inflación.
Ante ese escenario, BofA favorece los calendar spreads de receptor, estructuras que se benefician de una posterior reducción de los tipos implícitos. También propone posiciones barbell en BTPei, los bonos italianos ligados a la inflación, ponderadas como aplanadores de la curva a plazo.
La entidad incluye además operaciones de “gamma breakeven”, que combinan posiciones largas en inflación con posiciones cortas en pagadores. Estas estrategias responden a la valoración de BofA de que el mercado ha ajustado con mayor intensidad las expectativas de tipos que las previsiones de inflación compatibles con el escenario central del BCE.
