La Bolsa Mexicana perfila este viernes su tercera baja consecutiva y la cuarta en cinco jornadas, arrastrada por un entorno de aversión al riesgo que vuelve a poner al mercado local cerca de los mínimos del año. El S&P/BMV IPC retrocede 0.41% a 64,561.83 puntos y el FTSE BIVA cede 0.48% a 1,301.24 unidades.

OMA lidera el ajuste
Dentro del índice de referencia, la presión es amplia: la mayoría de las emisoras opera en negativo y OMA encabeza las pérdidas con un retroceso de 2.31%, seguida por Chedraui y Qualitas. El comportamiento confirma que el castigo no responde a un caso aislado, sino a una corrección más extendida en sectores defensivos y de consumo.
El foco sigue en Oriente Medio. Las amenazas de Donald Trump de imponer sanciones a Irán mantienen la cautela, aunque todavía no hay señales de una escalada clara. Esa combinación de riesgo geopolítico y menor apetito por activos emergentes explica que la bolsa mexicana siga descontando vulnerabilidad, aun sin un deterioro doméstico nuevo.
