Las bolsas estadounidenses cerraron en negativo el martes, con el Nasdaq Composite liderando las pérdidas al caer 1,19% tras una fuerte venta en semiconductores. El S&P 500 bajó 0,45% y el Dow Jones 0,26%, borrando parte de las ganancias impulsadas por la inteligencia artificial.

El detonante principal llegó desde Seúl, donde Samsung Electronics cayó 6,9% pese a reportar un salto de 1.800% en su beneficio operativo. El mercado castigó la incapacidad de los resultados para cumplir expectativas infladas tras una subida superior al doble en el año. Esta reacción se extendió a toda la cadena de valor: Micron perdió 4,7%, Intel 9,7% y AMD 6,5%.
Geopolítica y expectativas
Al mismo tiempo, ataques en el estrecho de Ormuz elevaron el Brent 3% hasta 74,16 dólares, mientras los rendimientos del bono a 10 años trepaban a 4,54%. La combinación de valoraciones exigentes en tecnología y riesgos geopolíticos genera una rotación que penaliza a las empresas más expuestas a la IA, un patrón que se repetirá cuando SK Hynix debute en el Nasdaq la próxima semana.
