El auge de la inteligencia artificial en Estados Unidos ha reconfigurado las exportaciones mexicanas. Entre enero y mayo de 2026, los envíos de computadoras, servidores, tarjetas electrónicas y componentes para infraestructura de IA alcanzaron 105 mil 780.9 millones de dólares, superando por primera vez a la industria automotriz. Estos productos representan ya el 33.3 por ciento del total exportado, mientras las ventas globales mexicanas al exterior marcaron un máximo de 317 mil 172 millones de dólares.

El crecimiento del sector vinculado a IA fue del 84.5 por ciento anual. En contraste, las exportaciones automotrices cayeron 1.5 por ciento y redujeron su participación del 23.7 al 19 por ciento, afectadas por aranceles del 25 por ciento. Fabricantes como Foxconn, Flex y Jabil concentran la producción en Jalisco y Chihuahua, donde se ensamblan unidades de procesamiento y sistemas de enfriamiento para centros de datos estadounidenses.
Esta transición revela una ventaja estructural: México se inserta en la cadena de suministro de IA sin asumir la carga energética de los centros de datos. La demanda de componentes electrónicos genera un nuevo motor de crecimiento que compensa la presión arancelaria sobre vehículos y fortalece la resiliencia de la manufactura nacional frente a cambios en la política comercial de Estados Unidos.
