Brasil logra exenciones clave en arancel del 25% de EE.UU.

São Paulo, 16 jul (EFE).- El arancel del 25 % anunciado por Estados Unidos para las importaciones brasileñas por supuestas prácticas comerciales desleales incluye una larga lista de excepciones con unos 2.100 productos, entre ellos la carne bovina, algunos pescados, café, tierras raras y obras de arte.

El Gobierno de Donald Trump decretó el nuevo gravamen a raíz de una investigación de la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos que comenzó hace un año y cuyas conclusiones han llegado en vísperas de la campaña electoral para las presidenciales en Brasil. La medida entrará en vigor el 22 de julio, pero no será universal, ya que sus efectos se limitarán a cerca de un tercio del valor de las importaciones brasileñas (29,7 %), según la Cámara Americana de Comercio para Brasil.

Lista ampliada tras audiencias sectoriales

La Administración Trump ha dejado por fuera del castigo a alrededor de 2.100 productos, algunos de los cuales son de suma importancia para el mercado estadounidense. De hecho, la USTR reconoció en su informe que la exención de esos insumos, muchos de ellos materias primas, busca evitar desabastecimiento y perturbaciones en la propia economía norteamericana.

El organismo, cuando abrió la investigación contra Brasil, ya había divulgado una lista de productos exentos del tarifazo, la cual ha ampliado tras escuchar en diversas audiencias a representantes de los sectores productivos afectados. De esta forma, la carne, el café y el zumo de naranja, así como algunas piezas para la fabricación de aviones, se mantienen exentos.

Brasil logra exenciones clave en arancel del 25% de EE.UU.

Además, las autoridades estadounidenses decidieron incluir en la lista de excepciones el hidróxido de aluminio; antigüedades, objetos de colección y obras de arte; determinadas pieles y cueros de origen animal; y ciertos productos pesqueros, como la tilapia, y frutos secos. También libró del castigo a determinados productos farmacéuticos; ciertos productos de madera; residuos y chatarra de hierro y acero; miel orgánica; café soluble sin saborizantes; té y algunos fertilizantes, así como ropa usada.

Minerales estratégicos preservados del gravamen

Igualmente, Estados Unidos no aplicará el arancel del 25 % al petróleo, gas natural, carbón, ni ciertos minerales críticos y tierras raras, fundamentales para el desarrollo tecnológico, la transición energética y la industria de Defensa. En este contexto, no serán gravados el cobalto, niobio, titanio, litio, níquel, cromo, manganeso, grafito y wolframio, entre otros.

Otros sectores solicitaron sin éxito entrar en esa lista de excepciones, como máquinas agrícolas e industriales, el calzado, o los equipamientos eléctricos. Con todo, las exportaciones de Brasil hacia EE.UU. vienen cayendo de forma sostenida desde el inicio del conflicto comercial, que explotó a mediados de 2025, cuando Trump impuso tarifas de hasta el 50 % al considerar que el expresidente brasileño Jair Bolsonaro, aliado del republicano, estaba siendo víctima de una caza de brujas por el juicio que enfrentaba por golpismo.

Caída progresiva de la participación estadounidense

Bolsonaro fue finalmente condenado por la Corte Suprema el 11 de septiembre del año pasado a 27 años de cárcel por liderar una trama golpista tras perder las elecciones de 2022 frente al actual gobernante, Luiz Inácio Lula da Silva. En este contexto, la participación de EE.UU. en las exportaciones brasileñas, que llegó a ser del 27,5 % en 2002, cayó desde el 12,1 % en 2025 hasta el 9,4 % en el primer semestre de este año.

La selección de excepciones refleja un cálculo cuidadoso por parte de Washington para proteger cadenas de suministro sensibles. Al mantener fuera del arancel productos como el café y la carne bovina, se evita un aumento inmediato de precios en el mercado interno estadounidense, donde estos bienes tienen demanda constante y sustitutos limitados a corto plazo. De igual manera, la exención de tierras raras y minerales críticos responde a la necesidad de asegurar insumos para industrias de alta tecnología y defensa, donde Brasil representa un proveedor relevante.

El proceso de audiencias permitió a sectores estadounidenses argumentar sobre posibles disrupciones, lo que explica por qué algunos rubros lograron mantenerse al margen mientras otros, como maquinaria agrícola, no obtuvieron la misma consideración. Esta dinámica muestra cómo las decisiones comerciales se entrelazan con consideraciones económicas internas y no solo con el objetivo declarado de corregir prácticas desleales.

El descenso sostenido de las exportaciones brasileñas a Estados Unidos desde mediados de 2025 indica que el conflicto comercial ya genera efectos acumulativos, independientemente de las excepciones actuales. La participación estadounidense en el total exportador brasileño se ha reducido de manera consistente, lo que sugiere que los compradores norteamericanos han buscado proveedores alternativos o reducido volúmenes ante la incertidumbre arancelaria persistente.

La proximidad de las elecciones presidenciales brasileñas añade una capa política al anuncio, aunque el gobierno de Trump ha enmarcado la medida estrictamente en términos comerciales. La fecha de entrada en vigor, fijada para el 22 de julio, deja un margen breve para que los exportadores brasileños ajusten operaciones antes de que el nuevo régimen arancelario comience a aplicarse de forma selectiva.

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