La caída superior al 4% en el precio del petróleo durante la noche del viernes alejó temporalmente las preocupaciones por un repunte inflacionario en Argentina y en los mercados globales. El barril de crudo, que había superado los 100 dólares en semanas previas debido al recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, retrocedió por debajo de los 90 dólares y cerró cerca de los 87 dólares, según datos del mercado internacional. Esta variación generó alivio en las consultoras locales, aunque los analistas advierten que la volatilidad persiste y podría volver a presionar los precios de los combustibles y la inflación interna.
El viernes, el Brent cotizaba a 87,48 dólares, un nivel que, según cálculos de la consultora 1816, permitiría a YPF evitar nuevos aumentos en los surtidores. La nafta local se encontraba atrasada en torno al 10% respecto al precio internacional del crudo, equivalente a aproximadamente 0,5 puntos de inflación adicional si se actualizara de inmediato.
Reacciones de las consultoras ante la volatilidad
EconViews, dirigida por Miguel Kiguel, señaló que la combinación de petróleo elevado y tasas de largo plazo en máximos anuales complicó a los mercados emergentes. El riesgo país argentino subió de 410 a 440 puntos básicos en pocos días, mientras el tipo de cambio reflejaba presiones similares. La firma subrayó que el Gobierno prioriza llegar fortalecido a 2027, año en que enfrentará vencimientos de deuda y una dolarización típica de períodos electorales, por lo que la estrategia de esperar antes de emitir en el exterior aparece como razonable siempre que no se desperdicien ventanas de liquidez como la observada a comienzos de año.
FMyA, bajo la dirección de Fernando Marull, destacó que los mercados volvieron a mostrarse nerviosos. El fortalecimiento del dólar y el alza de commodities como el petróleo y la soja generan un trade-off para Argentina: aportan más divisas por exportaciones, pero encarecen los combustibles. Hasta ahora, el balance neto ha sido positivo, aunque la firma espera que el presidente Trump logre descomprimir las tensiones antes de las próximas elecciones estadounidenses.

Desacople entre actividad financiera y real
Las tres consultoras coincidieron en señalar un desacople entre el frente financiero y la economía real. El EMAE de mayo mostró una caída de 0,5% mensual y acumuló su segundo retroceso consecutivo, aunque mantiene un leve crecimiento interanual de 0,2%. La confianza del consumidor, según la Universidad Di Tella, descendió 2 puntos porcentuales en julio hasta 40,7%, reflejando incertidumbre en los hogares. FMyA anticipa que el rebote de salarios, inversión y exportaciones podría mejorar los datos en los próximos meses, mientras la inflación se mantuvo contenida en 0,3% durante la tercera semana de julio y se proyecta en 1,8% para el mes completo.
En el plano financiero, el segmento en pesos se mantuvo estable pese a la menor liquidez. Las LECAP no superaron el 1,8% mensual y el vencimiento de 6,5 billones de pesos con tenedores privados a fines de julio no generó tensiones significativas. El Banco Central continuó comprando dólares en el mercado spot, acumulando 492 millones de dólares netos en la semana, de los cuales 345 millones correspondieron a la jornada del viernes.
Señales del sector bancario y coberturas
El Informe sobre Bancos publicado por el BCRA confirmó que la mora en la cartera crediticia volvió a elevarse en mayo. El ratio de irregularidad alcanzó 7,7% para el total de la cartera, el nivel más alto desde al menos 2010. Los préstamos personales treparon a 15,9% y las tarjetas de crédito a 11,4%, evidenciando las dificultades de las familias para afrontar sus compromisos. La consultora F2 advirtió que los volúmenes operados en futuros y bonos dollar linked aumentaron levemente respecto a la semana anterior, aunque se mantienen por debajo de los registros de fines de junio.
El Tesoro deberá fijar el dólar de referencia el 28 de julio para cancelar la letra D31L6, por un monto cercano a 2.700 millones de dólares. Esta operación podría generar presión puntual sobre el mercado de cobertura, aunque las autoridades han señalado que intensificarán su intervención para evitar saltos abruptos.
Perspectivas para el segundo semestre
Sebastián Dinucci, de Banco Ciudad, señaló que la nueva suba del petróleo reintroduce un factor de riesgo inflacionario que favorece a los bonos ajustados por CER. Instrumentos como TX26, TZX26 o TZXD7 ofrecen cobertura contra la inflación y rendimientos atractivos en un contexto de desaceleración de la actividad. El Fondo Crecer Renta Plus, que invierte en este tipo de activos, aparece como una alternativa defensiva para los próximos meses.
La consultora 1816 remarcó que los sectores perdedores de la actividad siguen siendo los principales generadores de empleo directo, por lo que el mercado laboral continúa débil. Los salarios privados registrados volvieron a descender en mayo tras el repunte de abril. A pesar de ello, el superávit comercial superó los 2.000 millones de dólares en cinco de los seis meses del primer semestre y el Gobierno ya cumplió la meta anual de reservas netas del FMI.
Tras dos días sin nuevas intervenciones militares en Medio Oriente, los mercados globales recuperaron algo de optimismo. Los principales índices de Wall Street operaban con alzas de hasta 1,2% en el Nasdaq, mientras el dólar se debilitaba en el plano internacional. Esta tregua temporal abre la posibilidad de retomar el diálogo y evitar un nuevo ciclo de alzas en las tasas de interés, un escenario que resultaría favorable para los activos argentinos en el corto plazo.
