La Bolsa de Tokio abrió este jueves con fuertes pérdidas superiores al 3 por ciento, mientras que la de Seúl registró una caída cercana al 6 por ciento. Ambas plazas fueron arrastradas principalmente por el sector tecnológico, en un contexto de renovadas inquietudes sobre la rentabilidad futura de las inversiones en inteligencia artificial.
Desplome sincronizado en los índices principales
Hacia las 00:50 GMT, el Nikkei japonés retrocedía un 3.17 por ciento hasta situarse en 66,574 puntos. De forma paralela, el Kospi surcoreano perdía un 6.19 por ciento y se ubicaba en 6,833 unidades. Las acciones vinculadas a semiconductores experimentaron descensos pronunciados en ambos mercados, reflejando una venta generalizada de valores expuestos al ciclo de la inteligencia artificial.
Los movimientos se produjeron en la apertura de la sesión asiática y coincidieron con una jornada en la que los inversores reevaluaron el ritmo de gasto de las grandes tecnológicas en infraestructura de IA. El temor a que estos desembolsos, financiados en parte mediante deuda, no generen retornos proporcionales en el corto plazo actuó como detonante de las ventas.
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Orígenes de la inquietud sobre valoraciones
Desde hace varios meses, analistas y gestores han señalado que las valoraciones de empresas del sector tecnológico podrían estar infladas por expectativas optimistas sobre el avance de la inteligencia artificial. Esta percepción se ha intensificado en las últimas semanas ante la ausencia de resultados concretos que justifiquen el nivel actual de capitalización de mercado de varias compañías líderes.
Los operadores observan que el gasto masivo en centros de datos y chips especializados ha elevado los niveles de endeudamiento de algunas firmas. Aunque las empresas argumentan que estas inversiones son necesarias para mantener la competitividad, el mercado comienza a cuestionar si el ritmo de retorno será suficiente para absorber el costo del capital en un entorno de tipos de interés aún elevados.
Reacciones de inversores institucionales
Gestores de fondos con exposición a Asia reportaron incrementos en las órdenes de venta durante las primeras horas de negociación. Varios fondos de pensiones y aseguradoras redujeron posiciones en valores de semiconductores, citando la necesidad de ajustar carteras ante posibles revisiones a la baja de estimaciones de beneficios para 2027 y 2028.
Al mismo tiempo, algunos inversores de largo plazo aprovecharon la caída para incrementar posiciones en compañías con balances sólidos y flujos de caja estables fuera del segmento más expuesto a la IA. Esta divergencia de comportamiento entre perfiles de inversores contribuyó a una sesión de alta volatilidad en ambos índices.
Contexto macroeconómico y perspectivas
La jornada se inscribe en un entorno donde los bancos centrales continúan evaluando el impacto de la inflación subyacente. En este escenario, cualquier señal de menor rentabilidad en el sector tecnológico puede amplificar la aversión al riesgo y trasladarse a otros mercados emergentes de la región.
Analistas de varias casas de valores esperan que las próximas temporadas de resultados corporativos proporcionen mayor claridad sobre el ritmo real de adopción comercial de la inteligencia artificial. Hasta entonces, los movimientos de precios seguirán condicionados por la evolución de las expectativas y el flujo de noticias sobre contratos de infraestructura tecnológica.
