Caída en precios del ganado impacta a productores de Yucatán

La reducción sostenida en las cotizaciones del ganado en pie ha generado inquietud entre los productores del oriente de Yucatán, zona que concentra una parte significativa de la actividad ganadera estatal. En las últimas semanas el precio del destete, categoría de alto volumen comercial, volvió a registrar descensos que afectan directamente la rentabilidad de quienes venden becerros de forma regular.

Descenso acumulado desde mayo

El primer ajuste importante se detectó en mayo en la Subasta Ganadera de Tizimín, principal referente de precios de la región. En ese momento la ternera pasó de 95 a 82 pesos por kilogramo, el destete hembra bajó de 82 a 71 pesos, la novillona semiterminada descendió de 68.50 a 65 pesos y la novillona terminada de 60 a 58 pesos. En el caso de los machos, el ternero cayó desde 124 pesos a un rango de 85 a 110 pesos, mientras el destete macho pasó de 96 a entre 88 y 91 pesos por kilogramo.

Durante junio y los primeros días de julio los valores volvieron a ceder. El destete hembra, que recientemente se ubicaba cerca de 73 pesos, ahora se comercializa alrededor de 70 pesos. El destete macho, que oscilaba entre 88 y 91 pesos, se mueve actualmente entre 84 y 88 pesos por kilogramo. Productores de Tizimín, Panabá, Sucilá y Espita coinciden en que esta nueva baja reduce los márgenes de quienes dependen de la venta semanal de animales jóvenes.

Causas identificadas por los productores

Los ganaderos atribuyen la caída a varios factores concurrentes. El principal es el cierre de la frontera estadounidense a la exportación de ganado mexicano en pie por la emergencia del gusano barrenador. Esta medida ha dejado miles de cabezas dentro del país, saturando corrales y centros de acopio. Las restricciones sanitarias asociadas también han limitado las operaciones de compradores extranjeros.

Además, los productores señalan la importación de carne de res de otros países y el ingreso irregular de ganado por la frontera sur. Animales procedentes de Guatemala, según testimonios locales, llegan a precios inferiores y posteriormente se integran al mercado mediante documentación que los ganaderos califican de irregular, incrementando la oferta interna y presionando las cotizaciones del ganado nacional.

Repercusiones en centros de acopio

La menor demanda ha llevado a algunos centros de acopio a reducir o suspender temporalmente la compra de becerros. El ganadero Jorge Díaz Loeza compartió en redes sociales una publicación de la productora veracruzana Alicia Vera Arenas, quien advirtió sobre esta situación en varias plazas del país. En el mismo mensaje se cuestionó que, mientras los precios al productor continúan a la baja, se mantengan las importaciones de carne brasileña sin que esta abundancia se refleje en una reducción del precio final que paga el consumidor.

Perspectiva del mercado regional

La situación actual no es aislada. La combinación de cierre fronterizo, mayor oferta interna y competencia de importaciones ha creado un entorno de menor liquidez para el sector pecuario del sureste. Los productores del oriente yucateco observan que la rentabilidad de la cría de destete, actividad tradicional de la zona, se ha visto erosionada en un periodo relativamente corto, lo que obliga a revisar costos de alimentación y manejo para mantener operaciones viables.

Las autoridades sanitarias mantienen las medidas de contención del gusano barrenador, por lo que el horizonte de reapertura de la exportación permanece incierto. Mientras tanto, los ganaderos locales esperan que las condiciones del mercado interno mejoren o que se implementen mecanismos que equilibren la oferta y la demanda sin afectar la viabilidad económica de las unidades de producción más pequeñas.

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