Calor extremo eleva muertes en Baja California

Mexicali, B.C.- Baja California enfrenta una de las temporadas de calor más graves de los últimos años: la Secretaría de Salud estatal confirmó 30 muertes asociadas a temperaturas extremas en lo que va de la actual contingencia, una cifra que ya triplica los decesos registrados durante todo 2025. De ese total, 28 ocurrieron en Mexicali, mientras que San Felipe y Ensenada reportan un caso cada uno, en un contexto donde la capital del estado ha alcanzado hasta 50 grados centígrados.

La magnitud del registro no solo refleja la intensidad del fenómeno climático, sino también la vulnerabilidad de quienes quedan más expuestos. De acuerdo con el secretario de Salud, Adrián Medina Amarillas, 27 fallecimientos fueron clasificados como golpe de calor y tres como deshidratación extrema. La dependencia ha atendido además a 165 personas por afectaciones derivadas de las altas temperaturas, tanto en urgencias hospitalarias como en centros de salud y brigadas comunitarias.

La respuesta institucional ha girado en torno a medidas inmediatas para evitar que los casos evolucionen a cuadros graves: rehidratación, distribución de Vida Suero Oral y despliegue de personal en zonas de riesgo. Sin embargo, el propio patrón de las víctimas marca una tendencia preocupante. Salud estima que cerca del 90% de los fallecidos eran personas en situación de calle o en movilidad, lo que confirma que el calor extremo no golpea de manera uniforme y que la exposición prolongada en espacios abiertos sigue siendo el principal factor de riesgo.

Mexicali concentra la presión sanitaria

Mexicali permanece como el punto más crítico de la emergencia. La ciudad concentra la gran mayoría de las muertes y sigue recibiendo la atención prioritaria de brigadas y servicios médicos. San Felipe también empezó a aparecer en el mapa de riesgo tras registrar una muerte relacionada con el calor hace alrededor de 10 días, mientras que Ensenada mantiene el antecedente de un deportista de alto rendimiento que falleció por esta causa antes de que se intensificaran las condiciones actuales.

Ese reparto territorial sugiere que la contingencia ya no se limita al núcleo urbano más caliente del estado, aunque Mexicali sigue absorbiendo el mayor impacto. La expansión de casos hacia otros municipios obliga a las autoridades a pensar en términos de movilidad, refugio temporal y vigilancia comunitaria, no solo de atención hospitalaria. En una crisis de este tipo, la oportunidad del rescate y la hidratación resulta tan decisiva como la capacidad de camas o de personal clínico.

Plan militar y red de apoyo

Desde el lunes, el gobierno estatal inició el trámite ante la Secretaría de la Defensa Nacional para pedir la reactivación del Plan DN-III-E, un operativo diseñado para auxiliar a la población civil en emergencias y desastres. La solicitud busca sumar recursos, personal y capacidad logística frente a una temporada en la que la demanda de atención ha superado la respuesta ordinaria de algunas instituciones.

Mientras llega la resolución federal, la administración estatal mantiene acciones propias, entre ellas la ampliación de espacio en el albergue de la Plaza del Mariachi y el refuerzo de la llamada Ruta de Calor, con recorridos para localizar y asistir a personas expuestas a las temperaturas extremas. También opera una mesa de coordinación con la Secretaría de Salud, Protección Civil, DIF Estatal y organizaciones civiles, un esquema que intenta cubrir tanto la atención médica como el traslado y resguardo de personas en alto riesgo.

La cifra creció por dictámenes forenses

El salto a 30 muertes se produjo tras el cierre de procesos de dictaminación del Servicio Médico Forense. Según Salud, algunos de los cuerpos permanecían bajo resguardo como personas no identificadas o desaparecidas y, al concluir las pruebas periciales y expedirse las actas de defunción, se estableció que el golpe de calor fue la causa. El ajuste en la estadística muestra que, en emergencias de esta naturaleza, los registros oficiales pueden moverse con rezago respecto de la realidad sanitaria.

Más allá del conteo final, el dato central es que Baja California ya acumula en esta temporada tres veces más muertes por calor que en todo 2025. La tendencia pone presión sobre la prevención en calle, el acceso temprano a hidratación y la detección de personas vulnerables antes de que el daño sea irreversible, especialmente en una entidad donde la combinación de temperaturas extremas, movilidad humana y pobreza expone con crudeza los límites de la respuesta institucional.

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