El Banco de Alimentos de Tuxtla Gutiérrez ha iniciado una campaña de redondeo voluntario en tiendas de conveniencia con el fin de reunir al menos 400 mil pesos durante julio, agosto y septiembre. Los recursos se destinarán principalmente a la adquisición de frijol y arroz para las familias en situación de pobreza que atiende la organización.
La iniciativa, denominada “Cambio por Cambio”, opera en las cajas de las tiendas participantes a partir del 1 de julio y concluirá el 30 de septiembre. Cada cliente decide si redondea el monto de su compra al peso siguiente; la diferencia se suma a un fondo que el Banco de Alimentos administrará directamente.

Operación y alcance actual de la institución
La directora general del Banco de Alimentos, Rocío Veytia Negrete, explicó que la entidad rescata mensualmente cerca de 140 toneladas de alimentos y distribuye entre 130 y 135 toneladas a 2 mil 800 familias y 41 instituciones de asistencia social. Este volumen beneficia aproximadamente a 16 mil 500 personas en Tuxtla Gutiérrez y otros 17 municipios de Chiapas.
El presupuesto mensual de la organización ronda 1.2 millones de pesos, destinados sobre todo a logística de rescate, almacenamiento y distribución. La campaña de redondeo busca complementar estos recursos sin aumentar el gasto operativo, permitiendo destinar fondos adicionales a productos básicos que completan los paquetes alimentarios ya entregados de forma permanente.
Treinta toneladas por el aniversario
Como parte de la conmemoración de su 30 aniversario, que se celebrará el 9 de agosto, el Banco de Alimentos también lanzó el reto de reunir 30 toneladas de alimentos no perecederos. La invitación está dirigida a empresas, universidades, escuelas, organizaciones y ciudadanía en general, con énfasis particular en frijol y arroz.
Esta meta paralela busca visibilizar el impacto de las donaciones masivas y fortalecer los vínculos con distintos sectores de la sociedad chiapaneca. Ambas iniciativas —la de redondeo y la de recolección de toneladas— comparten el mismo propósito: ampliar el volumen de alimentos disponibles sin depender exclusivamente del presupuesto institucional.
Contexto del desperdicio alimentario en México
Según datos nacionales, México desecha alrededor de 30 millones de toneladas de alimentos al año. Este volumen genera emisiones significativas de gases de efecto invernadero y representa una pérdida de recursos que podrían destinarse a población vulnerable. El Banco de Alimentos de Tuxtla opera precisamente en la intersección entre rescate de excedentes y distribución a quienes enfrentan inseguridad alimentaria.
La estrategia de redondeo en tiendas de conveniencia replica modelos aplicados en otras regiones del país, donde el aporte fraccionado de muchos consumidores genera montos relevantes sin requerir donaciones individuales elevadas. Su efectividad depende tanto de la participación del público como de la transparencia en el uso de los recursos recaudados.
Municipios que reciben apoyo
Además de Tuxtla Gutiérrez, el Banco de Alimentos extiende su cobertura a Chiapa de Corzo, Berriozábal, Cintalapa, Arriaga, Bochil, Amatenengo del Valle, Ocozocoautla, Villaflores, Carranza, San Fernando, Ixtapa, Osumacinta, Frontera Comalapa y Tecpatán. En algunos casos también mantiene colaboración con instituciones de Tabasco.
La dispersión geográfica obliga a la organización a optimizar rutas de distribución y almacenamiento. El aumento de recursos mediante la campaña de redondeo podría traducirse en mayor capacidad para atender localidades más alejadas sin comprometer la calidad ni la frecuencia de las entregas actuales.
El éxito de estas acciones dependerá de la respuesta de los consumidores en las tiendas participantes y de la capacidad del Banco de Alimentos para mantener la confianza pública a través de reportes claros sobre el destino de los fondos.
