Canadá anunció este lunes, 24 de agosto, una inversión superior a 11.000 millones de dólares canadienses, unos 8.000 millones de dólares estadounidenses, para construir seis rompehielos de última generación. El proyecto será desarrollado por el astillero Davie, en Quebec, y busca renovar la flota pesada y media de la Guardia Costera canadiense.
El primer ministro Mark Carney presentó la decisión en un acto celebrado en Lévis, donde señaló que los nuevos buques mantendrán accesibles y seguras las rutas comerciales utilizadas para transportar productos canadienses al resto del mundo. La construcción comenzará en 2027 y la flota completa está prevista para entrar en servicio en 2038.

Una flota diseñada para dos escenarios
Los seis rompehielos estarán preparados para operar en el Atlántico y en el río San Lorenzo durante el invierno. En verano serán desplegados en el Ártico, donde las condiciones de navegación y la actividad económica han adquirido un peso creciente para Ottawa.
La renovación permitirá sustituir a los rompehielos actuales, considerados envejecidos por las autoridades canadienses. La Guardia Costera prevé desplegar nueve rompehielos en el norte durante este año, una cifra que ilustra la dimensión de las operaciones que Canadá mantiene en sus aguas septentrionales mientras prepara la nueva flota.
El proyecto llega tras el fracaso comercial con EE.UU.
Carney vinculó la inversión con la estrategia de su Gobierno para reducir la dependencia económica de Estados Unidos, después del reciente fracaso de las negociaciones comerciales bilaterales. Desde la perspectiva del Ejecutivo canadiense, contar con rutas marítimas operativas durante más meses del año forma parte de la búsqueda de nuevos espacios para la diversificación comercial.
El plan también tiene una dimensión de soberanía. Canadá sostiene que el Paso del Noroeste forma parte de sus aguas interiores, una posición cuestionada por Estados Unidos. La importancia de esa vía aumenta a medida que la reducción del hielo facilita la navegación y eleva el interés estratégico del Ártico.
El avance de la actividad en el Ártico
El pasado 16 de agosto, el rompehielos canadiense Louis S. St-Laurent llegó al Polo Norte durante una misión que incluyó, entre otros objetivos, la cartografía de la plataforma continental canadiense. La operación se produjo en un contexto de competencia creciente entre Rusia, China y los países miembros de la OTAN por la presencia y las rutas del extremo norte.
La dimensión comercial de esa zona quedó expuesta este fin de semana con la salida desde Busan del PanStar Acro. El portacontenedores surcoreano realiza un viaje experimental hacia Europa por la Ruta Marítima del Norte, que discurre principalmente por aguas árticas rusas, y prevé llegar en septiembre al Reino Unido, los Países Bajos y Polonia.
Con el anuncio de este 24 de agosto, Ottawa fija un calendario de largo plazo para reemplazar sus principales rompehielos: las obras arrancarán en 2027 y el conjunto de seis buques deberá estar operativo en 2038.
